sábado, 10 de enero de 2015

Miedo al futuro

Desde que somos niños vamos mirando hacia adelante sin miedos, gracias a este don de la niñez aprendemos a andar, aprendemos a hablar, y nos superamos cada día, pero a partir de cierta edad los miedos que nos inculcan nos van bloqueando y empezamos a preferir cualquier tiempo pasado a la incertidumbre de no saber que será de nosotros. De tal modo que cuando no tenemos trabajo, echamos de menos aquel <"curro"> que nos tenía amargados, presionados y mal pagados; y cuando estamos solos nos aferramos a nuestros "ex", esas personas que un día nos hicieron muy felices pero que al final se convirtieron en un problema. El miedo nos juega malas pasadas y consigue que nuestra memoria selectiva olvide todo lo malo y por un momentos creemos un error no seguir en ese trabajo horrible, o peor aun, no  volver con nuestra expareja. Pero esto tiene una confirmación científica, parece ser solo una defensa de nuestra mente ante el miedo y en algunos casos, pánico, a nuestro futuro más inmediato.
Señoras y Señores : ASÍ NO SE HACE.

Los miedos son lo único malo que nos deja la experiencia , nos cortan las alas, nos bloquea, nos boicotea , y del miedo os aseguro que nunca sale nada bueno. El respeto , la precaución por supuesto, pautas y planificación. Pero esos sentimientos más que pensamientos, recelosos y negativos, solo nos traerán problemas y nos obligarán a aferrarnos a esa mierda de pasado , que sabemos a ciencia cierta que pasó, cambió y evolucionó. Dejó de existir, pero lo preferimos antes de soportar la inseguridad y la incertidumbre de no saber nada de lo que nos queda por vivir. De niños las fantasías sobre nuestro futuro eran verdaderos proyectos geniales siempre,
-todo sera maravilloso- nos decíamos en nuestra bendita inocencia, y de adultos ese pensamiento desaparece y perdemos la fe y la ilusión en el futuro, que al final es lo único que merece nuestro cuidado y atención ,ya que todo lo pasado, pasado está y los errores y las alegrías deben estar en nuestro recuerdo sin demasiada nostalgia, y lo que tenemos por delante es lo que importa de verdad...sea bueno o malo, y el único miedo que nos debe acompañar es el de no vivir el presente o no tener ningún futuro.

Gracias por odiarme y hasta pronto.