lunes, 5 de enero de 2015

Al Amor paciencia y cuido

El amor es el sentimiento más hermoso que podemos tener la suerte de vivir. Pero ciertas personas como yo, necesitamos saber si ese sentimiento merece nuestra confianza, ya desde el momento en que una persona nos toca la fibra sensible. He cometido el error alguna vez de exigir impetuosamente que me revelara su secreto, al que sentí como el amor de mi vida, una certificación de que me amaba sobre todas las cosas. Pero gracias a dios los años sirven para darme cuenta de mis errores y ahora se que el amor no se puede prometer, y que nadie firmara que nuestro destino esta anudado. Y en vista de que esa actitud es estúpidamente infantil, me digo a mi misma y a quien se quiera apuntar:
ASÍ NO SE HACE.

Es como si necesitáramos saber si la semilla que acaba de germinar, va a darnos el fruto carnoso de un gran amor. Cuando igual que cualquier cosa valiosa que conseguimos, necesitará muchos cuidados y mucha paciencia. Probablemente días, semanas, meses al lado de ese arbolito, dándole agua, y observando como cada día nace una pequeña hoja nueva, hasta que un día sin darnos cuenta nuestra espera y cariño se vea recompensado con esa bella historia. Lo único que tenemos que observar bien es que en verdad cada día sea un poco mayor que el anterior, pero aunque eso no sucediera, aunque notáramos que su energía no llega a convertirlo en nuestro carnoso deseo de amar, sabed que a poca distancia y bajo su pobre y triste sombra puede nacer otra semilla, y habremos de volver a darle nuestra paciencia y cuidado, y esperar sin desesperar para saber si al fin la vida nos regala el sentimiento más hermoso que hay...un gran amor.