lunes, 17 de julio de 2017

Cuando llega el Amor, amor...






Has llegado y no eres guapo, pero yo no me canso de mirarte... Has llegado y no eres un santo, pero yo te veo bueno. No eres el romántico y tierno amante de las películas, pero eres exactamente lo que quiero. Dicen que el amor es ciego pero tú que no te guardas nada me dejas tocar con mis manos lo que no veo. 

Ahora que he amado tantas veces veo ridículo cuando llamé amor a lo que en alguna ocasión sintiera y ni remotamente lo fue.

 Ahora que siento esta magnitud me doy cuenta de que en verdad ésto no lo he sentido nunca. No diré ni menos ni más, pero no con esta sensación de querer hacer el amor bien hecho, porque el amor se hace cada día, cuando te siento y me sientes y también cuando no me sientes y no te siento.

Cada vez que amé en el pasado porque es pasado fue diferente, cada persona hace nacer en nosotros una formula de amor distinto, y el que tu haces nacer en mí ahora...me gusta. Me hace querer ser la mejor versión de mi misma, apela a mi capacidad de crecer y aprender, de agradecer que seas capaz de mirar mis defectos y aun así sigas agarrando mi mano. 

Te lo he dicho, que no te necesito, porque necesitar hoy está mal visto, y porque aprendí a necesitar para mis adentros. Pero ¿ puedo querer seguirte amando? sin nada a cambio, y te prometo que no prometo. Mientras tu piel y mi piel se entiendan...

No te apures, yo también tengo mucho miedo, porque ya me hicieron daño y yo hice daño, y por nada del mundo voy a consentirlo de nuevo, pero es que me lo grita el alma, que eres algo realmente bueno, algo que quiero cuidar...hablo de ti y hablo de mi y hablo de ésto, de lo nuestro. 

Cuidar de que sigas sonriendo, que me sigas mirando siempre como el primer día, y veas a la misma loca apasionada aunque pase por tus ojos el tiempo. Al menos mientras nos duren las ganas, y lo sigamos sintiendo. Ya sabemos que por estadística estamos condenados al fracaso, pero yo quiero creer que podemos hacer entre los dos un tipo de amor nuevo, que ni fracase ni triunfe, que no nos pida responsabilidades si no amarnos como lo inventen nuestros cuerpos. Un amor de esos que todos envidian porque no pueden comprenderlo, un amor que perdone siempre sin remedio, y no sepa de reparto de méritos.

Porque cuando llegan sentimientos así a la vida hay que luchar por ellos y defenderlos de un mundo donde si no matamos morimos, aunque el universo esté obligado según parece a darnos todo lo que queremos, porque sí, aunque ni lo ganamos ni lo merecemos, ¿recuerdas? El pensamiento mágico que pactamos no tener, porque sabemos que no somos dueños de este amor, y sí que es éste amor nuestro dueño.
Yo que creí y no creí y volví a creer en el amor. Tú que de tanto amar amor... vienes de su entierro. Qué osados...desear amar y ser felices, como si tuviéramos algún derecho a creernos benefactores de tan gigante sentimiento.

No, no me digas nada...amor. No hace falta que me digas  "te quiero". Éso son sólo palabras...aunque a mí se me quiera escapar a veces de los labios y por no asustarte amor mío...yo lo convierto en gesto y simplemente te doy un beso perdido y sin remordimiento me entrego, a confiar en tu mirada, a confiar en lo que siento. Porque cuando llega el amor, nuestro mundo cambia y se vuelve muy pequeño, justo del tamaño de un abrazo donde sólo tu y yo cabemos.

No tengas más miedo mi vida, ya verás como todo sale como tenga que salir, no pensemos, sólo vamos a asegurarnos de tener el alma y las velas abiertas y dirección puesta hacia nuestros sueños. 

Déjame intentar amarte amor...como dicen los sabios, sin nada a cambio, sin pensar, sin medir...sin miedo y te prometo que no prometeré nada y aun así estaré siempre en tu alma, porque cuando el amor llega sólo los que aman de verdad pueden conseguir

 que sea eterno... 


sábado, 1 de julio de 2017

EL REY (Cuentos para pensar)






Erase una vez un Rey bueno y bondadoso que vivía en un pequeño reino donde todo era paz y cordialidad. Aquel rey no tenía grandes riquezas, es más, todo sus esfuerzos eran para conseguir que sus súbditos tuvieran siempre todo lo que necesitaran y fueran todo lo felices que pudieran ser. Lo único que el rey se reservaba como suyo y de lo que se sentía tremendamente orgulloso era de su gran y hermoso castillo y de su hijo,  único heredero, al que adoraba y cuidaba con el amor más grande que un padre puede tener.

El rey había cuidado a su hijo solo, ya que su esposa falleció en el parto y haciendo el papel de madre y padre a la vez había hecho de aquel muchacho de carácter algo débil, un joven tan bueno y bondadoso como él, y tenía la confianza de que algún día gobernaría su reino con el mismo amor y dedicación que él lo había hecho.

Un día llegó al reino en un precioso carruaje una mujer vestida con caros ropajes aunque algo burda. A todas vistas aquella señora poseía títulos y riquezas. Sin explicar demasiado pidió hablar con el monarca urgentemente aludiendo necesidad de resolver un asunto de vital importancia.

Enseguida el rey la recibió, y ofreciéndole su mejor hospitalidad esperó a saber el motivo que tanto angustiaba a dicha dama.
Allí justo ante sus propios ojos aquella mujer confesó que era la hermana de su esposa fallecida, y que sabiendo cercana la mayoría de edad de su sobrino y heredero venía a exigir como suyo todo aquello que alguna vez perteneció a su hermana, Quería pues quedarse con el castillo y además convertirse en la tutora y consejera del príncipe, lo cual le daría, un gran poder sobre el futuro de aquel reino, además de todas las riquezas que según ella le pertenecían tras el fallecimiento de su hermana, la reina.

-Pero no puede ser- Le decía el rey. - Claro es que tenéis derecho a gran parte del castillo y claro está que por ser la tía del heredero podéis también participar en su tutela y educación, pero éste es mi castillo y éste es mi hijo y jamás os lo entregaré pues es lo único que tengo. Y si lo que buscáis es riquezas os aseguro que no soy más rico que cualquiera de los campesinos que cultivan éstas tierras, porque mi riqueza está en la felicidad de los que viven en mi reino y bajo mi protección.

Pero la mujer no parecía sentir ninguna compasión por él, no le importaba arrebatarle lo único que de verdad importaba para aquel rey y sin ningún remordimiento le aseguró que traería una gran ejercito y emprendería una gran guerra, que haría que su pueblo muriera intentando defenderse, que conseguiría que todo su reíno quedara reducido a las cenizas, para terminar tomando posesión del castillo, haciéndose cargo de de la tutela del príncipe e incluso ejecutando al Monarca delante de todos si continuaba con su obstinación de no entregarle lo que consideraba suyo.

El rey quedó totalmente consternado. ¿Que podía hacer?, de repente todo su mundo se veía en peligro. Si no atendía las exigencias de la mujer su pueblo sería devastado, sus hombres que nunca fueron guerreros, si no campesinos y comerciantes, morirían intentando defender algo que sólo a él dolía perder, y si le entregaba lo que ella quería tendría que abandonar su castillo y su reino y no volvería a ver a su hijo, pero no era sólo éso lo que le hacía enloquecer de dolor, el sólo hecho de pensar que aquella horrible mujer iba a forjar la personalidad de su hijo y futuro rey le hacía morir en vida, pues tenía por seguro que lo convertiría en un hombre cruel sin escrúpulos y un rey tirano.

La mujer le había dado una fecha límite para tomar una decisión al respecto. Durante días el rey atormentado pensaba y pensaba, intentando tomar una decisión. A ratos la ira de apoderaba de él y se imaginaba encabezando un improvisado ejercito defendiendo sus tierras, ¡aunque perdiera la vida en ello! pero claro...en ese caso ella habría ganado. En otros momentos el miedo le hacía verse cediéndole la corona, el castillo y a su pobre hijo, aunque tomar dicha decisión le haría tan desgraciado que sabía que no sobreviviría tampoco y así...también ganaba ella.

Un día mientras paseaba por el campo se encontró con una anciana que sentada en una piedra recogía afanosamente trigo y lo metía en un gran saco. El rey se sentó junto a la anciana y empezó a ayudarle a recoger el trigo. La anciana que desconocía que se trataba de su rey, le dio las gracias sin muchas celebraciones pero algo sorprendida por sus buenos ropajes no pudo evitar preguntar.

-¿Que hace un señor como vos ayudando a una vieja anciana...?,¿no tenéis acaso cosas más importantes que hacer y decisiones más importantes que tomar allá de donde seáis?. A la vista está que sois noble y no campesino...
El rey tan triste y destrozado ya por la inminente desgracia que le esperaba comenzó a llorar, y desesperado le contó a la anciana todo lo que le estaba ocurriendo, y cómo se mortificaba pensando que hiciera lo que hiciera lo perdería todo.

La mujer lo miró largo rato con gesto contrahecho. Después tomó su saco a medio llenar de trigo y le dijo:

-No sé el porqué de vuestro sufrimiento majestad, a mi entender la solución es bien sencilla.

El rey se le quedó mirando perplejo, aquella anciana estaba loca o no había entendido nada de lo que le había explicado...

-Dadle todo lo que quiere majestad...pero todo. Dadle vuestro castillo, vuestro título de rey y vuestro pueblo.

-¡Pero anciana! Si eso es justo lo que más temo en el mundo perderlo todo.
-Os aseguro que no perderéis absolutamente nada...confiad en mí Majestad, dadle todo lo que os pida, marchad lejos y esperad...os prometo que no sólo no lo perderéis si no que algún día daréis las gracias a ésa mujer por haberos hecho pasar por éste trance.

Como de cualquier manera el rey no encontraba ninguna solución decidió hacer caso a la anciana. Así cuando llegó el día estimado el rey entregó la corona a la hermana de su amada esposa, abandonó su castillo y a su hijo y marchó a tierras lejanas.

La ahora reina se sentía triunfadora y poderosa, en su nuevo trono y embriagada por la victoria empezó a pedir al pueblo tributos, contrató un ejercito y obligó a campesinos y comerciantes a que llenaran sus arcas, dejándolos sin recursos y en la miseria. Por otra parte al príncipe lo instruyó como guerrero esperando su mayoría de edad para enviarlo al frente a conquistar nuevas tierras que a su vez llenaran más aun sus arcas y su poder.

Tanto el pueblo como el príncipe estaban sumidos en una profunda tristeza, hasta que un día llegó la noticia de que el rey estaba muy enfermo y a falta de un día para cumplir la mayoría de edad el príncipe decidió abandonar el reino, renunciar a la corona e ir en busca de su padre. Al ver que el príncipe marchaba muchos de sus compañeros decidieron acompañarle, y según pasaban por los caminos, muchos campesinos y comerciantes que sabían también de la situación del rey decidieron unirse a la expedición y acompañar al príncipe en busca de su antiguo y amado rey.

Poco a poco los caminos se llenaron de gente que iban a ver al monarca,  todos los que una vez amaron a aquel buen rey fueron sumándose en su busca. En verdad no dejaban nada atrás, allí ya no podían seguir, con tantos impuestos estaban condenados a morir en la miseria, así los campos quedaron huérfanos, los mercados cerrados y el reino abandonado se quedó sin un pueblo al que reinar.

Aquella extraña expedición estuvo un año entero buscando en todos los pueblos, ciudades y reinos que encontraban a su paso, durante ese tiempo el príncipe se ocupó de guiar a su pueblo, aprendió de los sabios técnicas para curar a los enfermos, de los tenderos la mejor forma de comerciar con beneficio y repartir las ganancias, y de los campesinos a recolectar y cazar para que nunca le faltaran víveres en su largo camino. Formó a los hombres más fuertes para que supieran defenderles de los ladrones que abundaban por los caminos y se convirtió en un líder fuerte y compasivo.

Al cabo de un año llegaron a una muy pequeña aldea. Con la esperanza casi perdida el príncipe preguntó a una anciana si sabía del paradero de un rey, a lo que la anciana contestó que allí solo había un viejo sabio enfermo que esperaba desde hacía mucho el día de volver a casa. En seguida el príncipe entendió que se trataba de su padre. Con todo su cariño y paciencia lo cuidó y logró que se curara, también animó a que los mercaderes establecieran allí un precioso mercado, y con el dinero que habían conseguido los campesinos compraron algunas tierras y  se encargaron de cultivarlas. Construyeron casas y en poco tiempo aquella pequeña aldea se convirtió en un lugar lleno de vida, de gentes con buen corazón tan agradecidas al príncipe y a su padre que decidieron asentarse allí y seguirles con lealtad, tomándolo nuevamente como su rey...aun sin reino.

En su gran castillo, la reina cruel se había quedado sola. Los recaudadores dejaron de traer tributos pues no había nadie a quien requerirselos. Se agotaron los suministros, no había comida, su ejercito se había convertido en una panda de borrachos y ladrones, los sirvientes también la abandonaron y su oro no servía para contratar a nadie, puesto que nadie quería servir a una reina tan ruin y despiadada. Poco a poco su propio odio y egoísmo la empezaron a enfermar y en pocos meses se vio en cama debatiéndose entre la vida y la muerte. 

Un día llegó hasta el abandonado castillo un humilde carruaje del que bajaron dos personas, la anciana y el rey. Ya sin guardias que la protegieran éste llegó sin problema hasta la habitación donde la reina esperaba su fin. Cuando pudieron mirarse cara a cara, el rey se dio cuenta del terrible dolor que más en su alma que en su cuerpo estaba matando a la reina.

-¿Has venido a verme morir rey bondadoso?
- He venido a darte las gracias....mi reina.
-¿Las gracias? ¿Es que acaso no te hice suficiente daño?
-Quisiste quitarme todo lo que tengo, y durante mucho tiempo estaba seguro de que lo habías conseguido. Pero resulta que lo que tenía yo no era mío...lo que más amaba en la vida siempre estuvo conmigo. No eran las piedras de mi castillo, si no las personas que las pusieron, no eran mis tierras si no los campesinos que las trabajaron, no era el príncipe y mi futuro heredero...si no simplemente...mi hijo. Y nada de eso podías quitarme porque esas cosas nunca me pertenecieron.

-¿Y entonces... porqué las gracias? ¿No os parece cruel reíros de mi?

Entonces el rey se sentó en la cama y cogiendo la mano de la reina dijo:

-Perdonadme, jamás haría algo parecido...Las gracias son porque enseñaste a mi pueblo a ser libre.  Porque hiciste que mi hijo se hiciera más fuerte y supiera llevar y proteger a los demás con su corazón y sus manos y por hacerme entender que el hogar y el amor están dentro de nosotros mismos y si amamos, nuestro hogar estará allá donde lo llevemos y quienes amamos vivirán en él...
La reina se derrumbó entonces en la realidad de su propia miseria...

- Y tan bondadoso sois que vais a perdonarme...
- Majestad...Sois vos la que habéis de perdonaros, no fue a mí a quien hicisteis daño mi reina....miraros, es a vos a quien habéis perdido, matado... y olvidado...

FIN

domingo, 19 de febrero de 2017

CÁNCER





Hace viento al otro lado de mis ventanas. Los niños juegan como siempre al balón en la plazoleta y como siempre vuelven a darle pelotazos a mi puerta. No hace mucho salía inmediatamente a reñirles enojada, pero hace tiempo que solo suspiro al escuchar el golpe. No recuerdo cuando cambié.

Tengo un tumor, no hace falta ponerle apellidos. 

Maravilloso...Es como si te hubieran pegado una bomba de relojería al cuerpo, que aunque con algo de tiempo, pone a prueba a los únicos que pueden salvarme, esos geniales artificieros de bata blanca, que dicen llamarse médicos. Una ruleta rusa, 

Puede que sea una bomba simple y básica y explote porque el funcionario "desgraciado" esté en sus problemas, se equivoque y corte el cable azul en vez del rojo, o puede que aunque el tiempo fuera poco y la bomba super tecnológica, un guapo y atractivo ingeniero de bombas corte el cable correcto casi en el último momento mientras me mira a los ojos, y mi vida se convierta en el principio de otra historia... 

Puede...Entre esas dos opciones parece estar mi futuro, no es que deba importar y no me importa. Lo que me entristece en verdad es lo enferma que me siento ahora. Lo difícil que es todo para mi. 

Porque esa estúpida bomba pesa tanto que me duelen todos los huesos de mi cuerpo, mi vida se ha reducido a intentar cumplir con mis obligaciones porque carezco de energía física y emocional para más. Lloro, más a menudo de lo que quisiera, y lo peor...sin conclusión, no sé conseguir levantarme de ésta caída, no entendiendo nada,  no aprendo nada....y me pregunto ¿ qué es lo que quiere enseñarme este indecible dolor de cuerpo y alma?

Quizás tienen razón y no merece ser contado, pero no sé si podré guardar tanto sufrimiento en secreto. 

A ciertos amigos les conté, algunos se convirtieron en mejores amigos, otros sin embargo tomaron distancia, y otros desaparecieron. 

Hay gente que me preguntó sólo por el morbo, y hay seres que adoro que se sienten realmente angustiados con mi situación, aunque en general todos creen que saldré casi ilesa de ésta y hacen bien. Así me ayudan a tener confianza en mí. 

Así lo creí yo cuando mi padre sufrió su "tumorcillo"...y al final gracias al cielo se salvó tras dos años de lucha. También lo creí cuando mi primo tubo el suyo y al final se salvó, aunque ahora haga sus deposiciones en una bolsa enchufada a su vientre y no salga jamás de su habitación, y también...y juro que lo deseaba de corazón, cuando a otro primo hermano le encontraron el suyo...aunque él no sobrevivió, y sólo pudo dejarnos su recuerdo en el cielo.

Duele, cansa, no hay nadie, no hay nada...lo supe el día que escribí 
éste artículo, que les recomiendo lean antes de seguir leyendo ésta mi divagación...


Así no se hace: La Historia Interminable...pero con un Gran Fin.: ¿Oyes eso?...El silencio más profundo. Todo está quieto. Pareciera que el tiempo se haya detenido. Una prueba más se me plantea para ...

 "La Nada" ha llegado...y pronto del Reino de Fantasía sólo quedará un pequeño grano de arena.

Curiosamente les juro que lo escribí antes de saberlo por las palabras del doctor. Un estúpido presentimiento que se cumplió. Así que no volveré a presentir. 

He puesto una mordaza a mis emociones, aunque me da que hay algo dentro de mí que necesita gritar, gritar fuerte que tengo miedo, y la mordaza sólo está haciendo que se revienten mis labios de intentar...de necesitar, que todo termine, que despierte mañana al lado de aquel amor que creí que me amaba engañada de nuevo...junto a mis pequeños colgados de mis piernas jugando, o en la gran mesa que siempre monta mi familia cuando se reúne...en cada momento que perdí porque no supe que la vida no es más que un efímero y absurdo regalo...Y los regalos no se rechazan por muy absurdos y efímeros que sean...

Puede que éste sea el principio de un gran final o sólo parte de la historia...Si puedo lo escribiré, lo contaré, lo compartiré, para aquellos que como yo lleven ésa horrible bomba de relojería pegada a su cuerpo...Suerte y fuerza para todos, al fin y al cabo, el sufrimiento santifica y como decía uno de mis personajes preferidos...

" Y eso es todo lo que tengo para decir sobre eso. "

Sonia Silva . 20 de Febrero del 2017...y sumando.

sábado, 4 de febrero de 2017

Pasa y.. Desordéname la Vida un poco



La piel sabe...


 Ha llegado alguien que hace que salga una parte de ti nueva y apasionante. Tiene poder sobre tus instintos. Aconsejable o no en tu vida, ha conseguido llegar a terrenos cercanos al muro. Tu ordenada y rutinada vida peligra peligrosamente, ya que como poco...ya...sólo su recuerdo te va a hacer arder por dentro...uff las normas de éste juego son muy crueles.

Hace mucho que no pasaba...Yo... y éste maravilloso caos. Aunque ya he aprendido a darle no tanta importancia. A esperar, esperar, y cuando esté hasta las mismas peinas del moño de esperar...seguir esperando...En este ajedrez amoroso donde las miradas son los peones,  no tiene fin el tiempo que tengo para mover mi pieza. Si es que algún día me decido a moverla...

Un recuerdo sobre mi piel, en mi boca...que hasta ahora es bonito...mejor lo dejamos así. Todo lo que le añada cargará las arcas del rencor...porque estaré dando parte de mi y esperaré parte de alguien a cambio, porque nadie, ni yo...damos nuestro corazón a cambio de nada..podemos dar dinero, ayuda, cariño, comprensión, compañía...podemos dar nuestro tiempo, nuestra juventud, nuestro futuro...pero nunca nuestro corazón, así que dejando el corazón fuera, espero que no tarden mucho en desordenar mi vida y largarse para que yo pueda seguir en mi armonía de soledades.

Llega alguien y no puedes hacer nada. Toca tu piel y te erizas...y las palabras, las circunstancias, la situación pierde todo el sentido. Las miradas dicen más de lo debido, los dedos hablan de lo que no deben bajo la tela que esconde nuestro yo más verdadero. Todos tenemos ése defectillo, ésa debilidad inocente de creer que por ese camino de ternuras vamos a llegar a encontrar el final feliz, pero nada más lejos de la realidad, el final feliz es ése bonito recuerdo, que solemos contar como un detalle sin valor verdadero, y que no nos está indicando ningún camino...por lo que continuar por ahí nos llevará a complicar lo sencillo...

Cuando ya no necesitas amor ni pareja ni cumplir unas expectativas sociales, cuando ya no duele que no te aprecien porque ya te aprecias tú...la piel comprende mucho mejor que el placer se deshace en el alma y se consume para dejarnos su regusto hasta que el viento cambie.

A mi "él" yo le pediría que me dejara beber una última vez de tan exquisito caldo, le pediría un rato reposar en su pecho, pero sé que después seguiría pidiendo, porque soy de carne y sueños, porque siempre queremos más aunque nos empache, porque aun tengo tiempo...pero prefiero correr para el otro lado, echar un tupido velo, que parezca que sólo fue un sueño, que nadie sepa nada y se convierta en un gran secreto, meritorio en su básica esencia, sin segundas partes ni explicaciones absurdas...

Que yo sea la dueña de mi fantasía, reina de aquel dulce recuerdo, que aun pasea por mis piernas tacón abajo, mientras reordeno mi vida y recojo sus caricias... y su ropa del suelo...

domingo, 29 de enero de 2017

LA MUJER QUE DECIDIÓ VIVIR ( Relato corto)




Mirando el mar Carmen sentía que todo estaba en armonía y en paz dentro de su alma. Un par de días antes la noticia de su cáncer la había dejado seca. Aunque ante los demás se comportó normal y hablaba con todos de muchas cosas, pero en su interior nada de lo que decía tenía ningún sentido para ella, y aunque salieran palabras de su boca, eran palabras vacías, el estupor del cáncer segó la voz de su alma y no tenía nada que decir, ni a ella misma, no tuvo ni una sola palabra, ni un pensamiento sobre aquel hecho. Pareciera como si su consciencia hubiera muerto con aquella estúpida e incómoda noticia.

Por supuesto ella era consciente de que cogido a tiempo y con el tratamiento adecuado en un año estaría nueva y sana...seguramente, pero ahora que miraba el mar...no tenía demasiado claro si había lugar a todo eso, o si simplemente era más sencillo dejar la vida seguir...Las olas vienen y desaparecen, y luego vienen otras....y vuelven a desaparecer en la arena, y así una y otra vez, y aunque parecen olas distintas todas son el mismo agua, es sólo un juego del aire y del movimiento...perfecto, preciso, precioso.

Además odiaba a los médicos, odiaba pincharse, curarse o cualquier cosa que tuviera que ver con agredir de cualquier modo su segura salud para corregir una supuesta enfermedad. Siempre decía que el cuerpo era sabio, que casi siempre curaba solo, y que así era como nos hablaba, con el dolor y que sólo teníamos que darle lo que pedía. 

-A veces pide descanso, a veces pide reír más, a veces pide caricias...- Le decía Carmen a su pequeña Yenli, su hija adoptiva china - Y aunque lo que más necesitamos es el contacto con otros de nuestro mismo ser, a veces igual que una flor en un río seco, algunos nacemos lejos del resto del mundo pero es éso lo que nos hace más especiales...

Miraba las olas y su mente viajaba más allá del horizonte, donde siempre soñó viajar, ésa isla desierta de la que tanto hablaba en sus libros. Ya no podría ir, no iría a ningún sitio, no escribiría ningún libro más, aunque sanara milagrosamente...sentía que aquella noticia, aquella realidad asquerosa había callado su voz para siempre. No habría ninguna heroína salvando el mundo al otro lado del Atlántico, ésta vez la heroína tenía miedo, tenía mucho miedo, no sabía exactamente si quería pasar el calvario que le esperaba, no sabía si merecía la pena, no sabía si lo conseguiría...ni siquiera sabía que era lo que quería conseguir.

- ¿Es lo que quiero yo o es lo que quieren los demás?- Se preguntaba mientras clavaba sus ojos en la fina linea azul que separa el cielo del mar...

Después de un rato se levantó y recogió sus cosas, saliendo de la playa, en el paseo que estaba ya concurrido por la hora del almuerzo vio a un joven que dibujaba sobre una especie de lienzo de agua, formando con un pequeño palillo las formas más preciosas que había visto nunca, ese hombre parecía estar tirando la pintura allí sin mirar casi y resulta que todo estaba programado. Primero una gran mancha rosa, después la cubría con otra casi igual roja, después verde, azul...y al final al romperlo todo con aquel palillito aparecía casi mágicamente una figuras preciosas de flores y pajaros con todos aquellos colores.

-¿Como te llamas? - Le preguntó Carmen
-Roberto Señora.
-¿Y como aprendiste a hacer ésto?
-Me enseñó otro hombre mayor que lo hacía en la calle.
-¿Y que fue de ese hombre mayor?
-Pues...Murió... pero de felicidad.
-¿Que dices muchacho? ¿Cómo que murió de felicidad?
- Pues fue de hacer todo lo que deseó en la vida, fumar, beber, mujeres, alcohol...jeje,,,pero sobre todo de pasar hora tras hora, de un día tras otro, de un año tras otro trabajando en éste arte y oliendo estas pinturas que al final enfermó, 
-¿Como que murió?...¿Ni siquiera fue al médico?
- Si pero le dijo que tenía que dejar de pintar, se tomó todo lo que le dieron hasta que perfeccionó la técnica y tras conseguir crear un nuevo estilo de arte por fin, feliz en su casa una noche se murió. ...la mayoría de las personas prefieren vivir...sea como sea...pero a veces las personas muy especiales sólo pueden vivir para hacer algo especial...usted tiene pinta de ser especial.

Carmen se quedó atónita con aquella historia y sin decir nada se marchó despacio por el paseo. Anduvo durante todo el día por la ciudad, disfrutando de sus restaurantes, sus tiendas y su puerto. Cuando llegó al hotel se sentó a descansar en la cama. Miraba su portátil, pensando que... quizás...una última vez...podría intentarlo...Aunque no quería ni pensar sentir de nuevo la frustración de no tener nada...ni una historia que contar.

Abrió el programa y puso el cursor al principio del todo. Dudó un rato, sus ojos se movían buscando un recuerdo hasta que al final, Centró el texto y escribió...

    DE CÓMO ME DECIDÍ A VIVIR
               Por Carmen Sanz

Mirando el mar sentía que todo estaba en armonía y en paz dentro de mi alma. Un par de días antes la noticia de que estaba enferma de cáncer me había dejado... 




martes, 17 de enero de 2017

Esta Hipotecada Vida...





Llegué a este mundo dentro de un cuerpo físico con miles de limitaciones. Me dieron un nombre y una familia que hizo todo lo que pudo para criarme. 

Cuando llegué tenía el alma blanca, como la luz más blanca de una estrella, creía que el mundo al que llegaba era un sitio donde ser feliz, pero nada más lejos de mi ignorancia...el mundo se convirtió poco a poco en un lugar terrible del que necesitaba escapar.

Llegué con unas herramientas, distintas a las de todos los demás, inútiles a mi entender por mi poco entendimiento. Nadie me dijo que tenía que aprender a usarlas yo sola, que todos tenemos herramientas diferentes y únicas, que yo sola tendría que averiguar las reglas de este juego llamado mundo, que todo lo que hiciera tendría importantes consecuencias en el tiempo. Que el mundo que yo imaginé no existía...

Hoy creo estar casi a la mitad de mi existencia. Hago todo lo que puedo, todo lo que sé, todo lo que quiero, pues lo quiero todo...pero nunca, jamás es suficiente, porque el mundo te pide más y más...no importa que no lo necesites, que no merezca el esfuerzo, debes pagar tu existencia, la engañosa publicidad de esta vida te recuerda constantemente que no lo estás haciéndolo del todo bien, que siempre te falta algo, que el cariño y la aceptación de tu entorno sólo es a cambio de tu impecable corrección vital...y que los afortunados son aquellos que además de tener las mejores herramientas  aprendieron pronto a parecer perfectos con ellas, aunque su perfección sólo sea una percepción social y errónea.

Es mentira, todo lo que nos cuentan, no sirve estudiar de memoria el panfleto de todo lo que somos, no sirve ser soldados ni capitanes de esta batalla sin tregua, no sirve vivir para el sistema, vivir para los demás, para todos...nada de éso nos hará vivir en una vida mejor, al contrario, la frustración será la premisa de nuestra existencia. 

La aceptación es una de las herramientas que todos tenemos pero que no sabemos usar, nadie nos dijo que debamos aceptar, o no queremos, porque duele. Duele aceptar que la juventud se va, duele aceptar que todo lo que has amado muere, que lo que has sufrido no le importa a nadie, duele aceptar que poco a poco todos nos vamos a ir marchando, que los errores se magnifican y las glorias no las aprecia nadie, duele aceptar que nadie te dará nada...sin nada a cambio...duele aceptar un mundo donde los más débiles son siempre los que mueren, los que lloran, los que se quedan a mitad del camino...Es la ley de la supervivencia...pero quizás por ser yo uno de esos débiles, que por cosas de la vida consiguió vencer las leyes de la naturaleza y sigo aquí, que me sigo preguntando y preguntando, y quejando, y reempujando la realidad que duele, que sigue doliendo como el primer maldito día, para entender que las reglas del juego son en verdad...que no hay reglas, gana el más cruel.

En otros tiempos mientras que yo lloraba otros ya habían aceptado, entendido y estaban reconstruyendo, yo siempre fui algo lenta, quizás porque siempre anduvo lento mi cuerpo físico e imperfecto, pero aunque más lenta más cierta y cuando yo llego llegué, aunque no haya nadie para darme la enhorabuena porque los demás andan ya en otros derroteros. Tengo que ser consciente de lo que he conseguido, con lo poco que tenía.

Llegamos al mundo y tenemos que hacer nuestro camino, pero es más agradable hacer nuestro camino acompañados. Algunos tienen la suerte de encontrar quien siga su mismo paso, quien trajo sus mismas herramientas, quien tiene su mismo destino, pero otros somos demasiado diferentes y hacemos a solas todo nuestro gran trayecto, pero es éso lo que nos hace más fuertes, pues solos, como leyendas, llegamos al mismo sitio, es entonces a aquellos que aun solos y con pocas herramientas hicieron de un arte su camino a quienes hemos de admirar, y es por eso que aunque no sea correcto...yo me admiro.

Y llegaré donde todos llegamos, allá donde terminan todos los caminos de la vida, una vida inocente que llega a un mundo horrible, con unas herramientas que todos desconocemos, con unas normas, con una familia, un cuerpo que sólo nos causa limitaciones.

 Una vida a la que ponemos un nombre y si tiene suerte y a cambio de una intachable existencia...cuando se marcha, todos echamos de menos, y envidiamos, pues habrá saldado al fin su hipotecada vida...



sábado, 31 de diciembre de 2016

PROPÓSITOS absurdos PARA AÑO NUEVO absurdo


Feliz 2.01?  ..que? ah si...7





Aquí estoy, otro año más...Que aburrimiento...


Mientras que millones de personas en todo el mundo (menos los chinos) se están preparando para despedir al viejo año y recibir al nuevo, con sus mejores galas, con los mejores manjares en su mesa, la mejor fiesta...y toda la ropa interior ROJA...(de los mismos chinos)Yo estoy en casa, en cama, sola, debatiéndome entre si me tomo el "Bisolvon" antes o después del antibiótico, con una gripe de esas que te hacen plantearte ¡si estoy así de mal por una mierda de Bacteria!...¿cuando dolerá morirse dios mío?...

Éso me lleva a entrar en un estado trascendental sobre el año que termina, sobre lo que estoy haciendo con mi vida, y sobre todo...sobre si me he tomado ya el paracetamol o estoy repitiendo pastilla...

En verdad y si soy sincera, agradezco que esta noche sea así para mi, porque lo de estar 7 horas cocinando, 3 horas para ponerme guapísima de la muerte, comer como los pollos chacinas y moluscos viendo a dos idiotas en la tele, la fatiga de las uvas que a mi ni me gustan, después irme corriendo a un Cotillón que vale un pastón, donde la gente pierde los papeles de forma vergonzosa, con hombres que se te abalanzan como si fuera el último día del año y tuvieran que cumplir objetivos,...Y además, no puedes beber porque la benemérita no perdona, para al final  llegar a casa reventada, sin bragas, muerta de hambre...y multada.

Creedme sé de lo que hablo.

Mucho mejor que el año llegue sin mi bendición, sin saberlo casi, me pondré una buena peli, me haré palomitas, brindaré con acetilcisteína, y me pondré el pijama más cómodo que tenga...ayyy que alegría. Muy mal se me tiene que dar la cosa para que éste año no sea bueno.

Aun así y por aquello de que tengo más tiempo libre que una ameba, me he hecho un pequeño listado de propósitos para el nuevo año. Por supuesto lo de ir al gimnasio y hacer dieta es imprescindible... que no lo ponga...porque como broma ya estuvo bien. Sin embargo hay otras cosas que me gustaría corregir, mejorar, concienciarme. porque sí que es importante que me entere de una vez que tengo que:


Propósitos para el 2017.

- Dejar de hacer el gilipollas.
- Dejar de hacer el gilipollas por un tio.
- Dejar de creerme lo que dice la gente.
- Dejar de dar importancia a lo que me dice la gente.
- No esperar nada de nadie.
- No entregar nada a nadie.
- Dejar de hacer el gilipollas por siete tíos...
- Confiar en mí sobre todas las cosas.
- Cumplir con mis propósitos para poder confiar en mí.
- No sufrir por el desprecio.
- Detectar el verdadero aprecio.
- Trabajar por gusto.
- Cobrar con más gusto.
- Gastar en mí lo mismo que gasto en alimentar al "Sistema".
- Si no gano suficiente...que se joda el "Sistema"
- Reñir menos y enseñar más.
- Enfadarme menos por mis errores y aprender más.
- Aceptarme entera, aunque nadie me acepte.
- Aceptar a los demás como son...Pero lejos...
- Dejar de hacer el gilipollas, por cualquier cosa que parezca un tio.
- No preguntarme más " Por qué".
- Y si me lo preguntara...responderme.."¿y a tí que te importa?"
- Cuidar mi salud, lo suficiente para poder cantar y bailar.
- Dejar de sentirme inferior, tengo la nariz y las orejas grandes.
- Mirarme al espejo y ver lo más hermoso del mundo.
- No permitir que el miedo me impida seguir...salvo si se me pierde el móvil...

Pero sobre todo...saber que nada y todo de lo que ocurra en éste año me va a sorprender porque aunque no lo parezca lo más maravilloso de la vida es eso...pensar que el futuro está en blanco y cualquier cosa puede pasar, incluso que al fin me case con Brad Pitt...sólo hay que tener unos buenos propósitos y un poco de esperanza... Y sobre todo ojalá nuestra humanidad dejara de ser una vergüenza, si no para este año...a ver si puede ser para dentro de doscientos o trescientos años...

FELIZ 2017...2018, 2019...Y ASÍ HASTA EL 3000....