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viernes, 9 de noviembre de 2018

MEDIOCRE. Por Sonia Silva

Desde niña me gustaron las artes. Bailar, cantar, escribir, la música, el teatro, etc...y mis padres me apoyaron en casi todo todo lo que pudieron. Pienso que cuando tenemos hijos casi desde que nacen nuestra mente hace un futurible de cómo será en el futuro su futuro, y raramente nos equivocamos porque conocemos la capacidad de nuestro hijo más que las propias nuestras, otra cosa es que queramos engañarnos diciendo que va a ser futbolista o bailarín, pero saberlo lo sabemos, de ello depende su supervivencia.

Mis padres sabían hasta donde podía yo llegar en cualquier especialidad del arte. Mi madre que había sido una gran artista de joven me decía para que no sufriera que por mucho que me esforzara siempre seria mediocre, y mi padre que no entendía mi espíritu libre me decía que era discípula de todo pero maestra de nada, y la verdad, tenían infinita razón. Mis padres sabían que yo no tenía la consistencia para alcanzar la maestría en nada, pero aun así y a pesar de todo continué rozando suavemente la sabiduría de la mayoría de las artes gracias a su apoyo.

No me arrepiento, he vivido más que muchos que dicen haber vivido, me he dejado llevar para ser lo que en cada momento mi alma deseo ser sin que me importara nunca el qué dirán, pero ésa forma de ser aunque me ha dado lo más valioso que tengo que es mi alma, no ha servido nunca para destacar en nada.

Me pregunto si algún día alguien me descubrirá cientos de años después de muerta y pensará que fui un talento de talentos. Estaría güai pero a mí decididamente no me va a importar en absoluto, sobre todo después de que haya pasado a ser mucha nada.

Continuamente estoy componiendo, pinto cuadros, escribo y represento guiones en teatro, he escrito un libro que espero poder publicar lo antes posible, y para ganarme la vida,,, bailo...

No se puede decir que sea una mala vida, pero todo ello no deja de ser un hecho anecdótico para aquellos que me conocen que, en la mayoría de los casos son los mismos que me aprecian.

Aunque no espere ningún resultado ya, creo que principalmente por llevarle la contraria a mi padre voy a seguir intentándolo, quiero seguir siendo artista, incomprendida quizás, pero libre y satisfecha conmigo misma, y lo haré haciéndolo todo, voy a estamparme una camiseta con la palabra ARTE (Porque los tatuajes me dan miedo), voy a agotar esta vida que me queda en hacer lo que me gusta...lo termine o no, y ser como soy, .aunque no le guste a más nadie, pero que al menos me guste a mí.

Ser mediocre es una bendición, no tengo que alcanzar las expectativas que ponen en mi los demás  y  tengo suficiente éxito como para que me aplaudan las cosas locas que invento. Ojalá supiera qué es lo que necesita la gente ver o escuchar o leer para encontrarse mejor con ésta vida psicópata que tenemos hoy día y ojalá yo fuera capaz de crearlo, pero lo que me sale es lo que me sale independientemente de lo que piense, sienta o necesita el resto del mundo y a veces ni siquiera me sale.

Si estás leyendo éste artículo y has llegado hasta aquí  sé de antemano que eres alguien especial y por ello te pido que me des tu opinión y tu ayuda. Abajo dejo algunos enlaces de canciones que he compuesto u obras que he realizado (pero tendrás que copiarlos porque aunque estudié informática estaba claro que no era lo mío y no enlazan pinchando ) y algunas fotos de cuadros que he pintado y algunas selfies artísticas. Cómo escribo lo podéis ver en mi propio blog aunque también viene el enlace de un cuento en éste mismo, ya lo de bailar lo dejaremos para otro día.

Los grandes artistas de la historia llegaron a ser famosos porque personas especiales vieron algo especial en ellos...Comparte si así lo sintieras. No pretendo vivir del arte, pero pretendo que el arte sí viva de mí. Gracias por leerme.

TEMA INÉDITO. " DUELE"
https://www.smule.com/recording/duele/959804234_1467582438



Tema dedicado a los padres cuando tenerle aun, es un regalo.
https://www.smule.com/recording/a-ellos/959804234_2488081479























ENLACE PUBLICIDAD COMEDIA TEATRAL ESCRITA Y DIRIGIDA POR SONIA SILVA CON UN GRAN EXITO DE PUBLICO.
https://www.youtube.com/watch?v=x2mH-SaIuAI


ENLACE DE UN CUENTO PARA ADULTOS PENSADORES
https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=3212952883199784501#editor/target=post;postID=1970122635048677479;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=4;src=postname

ESPERO AL MENOS SOMPRENDERLES SI NO GUSTARLES. Pero espero algo más, espero su atención, compartir si os gusta, comentarios en la bandeja del blog. Qué te inspira lo que hago, qué debería mejorar, en qué me podría centrar...Aunque la verdad no creo que pueda jeje...
Se lo agradezco de corazón aunque otra verdad también sigo pensando que si les gusta me alegraré pero si no seguiré pensando también que no esta tan mal ser sólo una mediocre. Gracias.

domingo, 30 de julio de 2017

Donde se unen La Tierra y El Cielo. (Cuentos para pensar)




Cuenta la leyenda que hubo un tiempo en el que el mundo estaba poblado por seres mágicos. 

Tenían forma y apariencia de animal aunque sus espíritus eran sabios. 

Unos nadaban bajo el agua, otros vivían sobre la tierra y otros volaban por los cielos.

Cada uno tenía el cometido de recibir la energía de su elemento y dar a su elemento su energía, haciendo que la tierra, el mar y el aire se mantuvieran vivos y en armonía. 

Cuentan que una pequeña golondrina jugaba entre las nubes. Subía y bajaba por las corrientes templadas de aire, volando sobre bosques y ríos de agua cristalina, feliz de vivir en el cielo.

Un día la golondrina bajó a beber un poco de agua a un escondido manantial cuando de repente de entre los frondosos arboles salió un  toro de oscuro pelaje.

El enorme animal jamás había visto un ser del aire, y se quedó observando al pequeño pajarito que bebía con su pequeño pico el agua fresca que bajaba de las montañas.

Una vez la golondrina hubo bebido y se hubo refrescado removió sus plumas y volvió a retomar el vuelo.

El toro quedó maravillado de aquella pequeña golondrina pero sintió que siendo tan pequeña y estando tan lejos de la tierra aquel animalillo estaba en un gran  peligro, aunque antes de que pudiera decir nada el ave desapareció en el cielo.

Al día siguiente el toro volvió al mismo sitio y encontró de nuevo a la golondrina bebiendo. Pensó decirle que no volviera a los cielos, ya que sentía que era más seguro estar en la tierra, pero la golondrina volvió a agitar sus plumas y levantó de nuevo el vuelo.

-Mañana le hablaré- Pensaba el toro- Es tan pequeña e indefensa...Tengo que decirle que aquí a mi lado estará más segura.- Él era un toro fuerte, no tenía miedo a nada, los otros animales le respetaban y vivía feliz en las praderas, se preguntaba ¿cómo podría ser alguien feliz sin estar seguro en el suelo?.

Al día siguiente cuando bajó la golondrina, el toro la estaba esperando. Al verle el ave curiosa se posó en una rama cercana y le miró a los ojos. - ¿Qué animal eres tú?- le preguntó el pequeño ser alado.

-Soy el toro. El dueño y señor de estas tierras. Cuido de todos los seres que viven aquí...Y tu ¿Quién eres?

-Soy la golondrina, no soy de aquí, yo vivo y vuelo por todos los cielos. Sólo vine a beber un poco de agua.

- Pero...no deberías volar, es peligroso.

- ¿Peligroso? No puedo dejar de volar. Tengo alas para eso...Sé que podría cazarme un alcón y sé que podría herirme en la tormenta...pero es mi naturaleza y aunque quisiera jamás podría vivir en el suelo.

-Pero aquí yo podría cuidarte, aquí hay comida y tendrías el agua siempre cerca. Serías mucho más feliz que en el aire. ¿Por qué no te quedas conmigo?

La golondrina le miró con algo de tristeza, removió sus alas y mientras se elevaba  sobre las astas del toro le dijo: -No puedo...- Y se perdió de nuevo entre las nubes.

Al día siguiente la golondrina y el toro volvieron a encontrarse junto al manantial. Pero esta vez el pequeño ave se quedó largo rato charlando y jugando con el toro. Le contó todo lo que había visto en otras tierras, los maravillosos paisajes por los que había volado y los muchos seres extraños que había encontrado por tierras mares y cielos. El toro quedó prendado de aquellas historias y deseo poder volar como la golondrina, pero era imposible, él era fuerte y pesado y le aterraba alejarse de la tierra así que jamás pudo despegar sus patas del suelo.

-Ven conmigo- Le dijo la golondrina- Allá, en las montañas más altas está mi nido, seremos felices juntos mirando el mundo desde el cielo, no tengas miedo, desde allí nadie puede hacernos daño.

El toro miró al ave con tristeza y mientras se adentraba en la maleza le dijo: No puedo....

Y así la golondrina bajaba cada día y el toro iba a su encuentro y hablaban y jugaban y reían juntos contando historias del lugar donde cada uno vivían. Aunque cada día la golondrina tenía que marcharse allá donde terminan las nubes y el toro volvía a sus praderas a cuidar de que nada malo pasara en sus dominios,  pero ambos se sentían cada día mas tristes por no encontrar un sitio donde pudieran vivir juntos y ser felices, ya que sentían, la golondrina que el toro estaba condenado a una existencia sin aire y el toro a que la golondrina estaría siempre en peligro lejos del suelo.

Un día al toro lo cercaron unos hombres, tenían cuerdas y mordazas, la golondrina que lo estaba viendo todo le gritó: -¡Vuela! ¡Vuela! Pero el toro seguía sintiendo miedo del aire, y prefirió enfrentarse a aquellos seres malvados, sin escuchar al pequeño volador negro. Los hombres lo apresaron y lo llevaron a su poblado. Lo encerraron dentro de unos enormes muros, para sacrificarlo en honor de los que ellos llamaban dioses del cielo. 
La golondrina lo encontró y se coló por un pequeño agujero y pasó a través de los barrotes, hasta que llegó a donde estaba el toro que lloraba asustado.

-Ven conmigo- Le dijo la golondrina- Eres fuerte, derriba éstos muros y volemos juntos.

El toro que había sido apaleado no tenía fuerzas ni para contestarle y le miraba resignado a su horrible final. La golondrina al ver la maldad de aquellos humanos se sintió asustada e indefensa y huyó a su nido allá en lo más alto de las montañas, pero no podía olvidar al toro. 

A la mañana siguiente los hombres sacaron al toro y lo soltaron en un pequeño ruedo. Uno de los hombres empezó a llamarlo, y cada vez que el toro envestía aterrado, le clavaban punzantes varas mientras una muchedumbre vitoreaba. 

El animal apenas veía, sangraba y quería escapar, hubiera deseado volar, pero el miedo le podía y su cuerpo no se despegaba ni un segundo del suelo.

Desde el cielo lo miraba la golondrina, y entendió que su enorme amigo moriría si ella no hacía algo y aunque tenía mucho miedo, recordó cómo un día el toro quiso protegerla, y se lanzó a la cara del hombre que lo estaba hiriendo, picoteando sus ojos y su rostro. 

Cuando todos vieron a la pequeña golondrina defendiendo al toro creyeron que los dioses del cielo la habían enviado para impedir la muerte de la bestia. El hombre malvado que lo hería se ensaño entonces con la pequeña ave y en una de las manotadas le asestó un tremendo golpe y  la golondrina cayó herida al suelo. 

El toro al ver a su pequeña amiga herida sintió una rabia tan grande, un dolor tan inmenso que por unos segundos perdió el miedo a volar, y voló, saltando los muros que cercaban el ruedo, y arremetió contra la muchedumbre. La gente huyó despavorida. Entonces los malvados hombres se dieron cuenta del terrible error que habían cometido y dejaron que el toro huyera, mientras la pobre golondrina malherida quiso volver de nuevo hacia las montañas, pero ya no podía volar tan alto, y quedó atrapada entre los muros de aquel diabólico lugar.

Por eso, dice la leyenda que los toros mugen mirando a las nubes, porque recuerdan cuando por amor consiguieron volar, y llaman y buscan a su pequeña amiga en lo más alto del aire, mientras las golondrinas anidan en los balcones cerca de los humanos, y vuelan siempre cerca del suelo, porque esperan por si algún día tienen que salvar de nuevo al toro, que por miedo nunca pudo... volar con ella al cielo.