miércoles, 28 de enero de 2015

Mama, Papa y yo, siempre estamos bien.

Algo me pasó repentinamente, una bajada de defensas o los fríos del invierno, como todos en esta vida,  pasé por unos días de tristeza . Pero recorde algo que explicaba Pocahontas y me he reencontrado con la madre naturaleza, el padre sol y ya todo va bien .
Aprendemos muchas cosas en la vida, que la comida debe ser así, que socialmente nos debemos comportar "asá", pero solemos dejar de lado la fuente de placer y energía mas grande del mundo, nuestras verdaderas raíces, el contacto con la tierra y el sol.
Cuando estamos enfermos nos tomamos todo lo que nos dicen los médicos sin chistar, medicamentos que en la mayoría de los casos nos dañan más de lo que curan, y algunos además rezan para que un milagro les ayude, vamos que tenemos capacidad de esfuerzo , pero llegamos hasta ahí. Se nos olvida que hay una energía que necesitamos más que ninguna otra, la madre y el padre que realmente son la creación de nuestro ser universal : La tierra y el sol, mamá con sus campos , sus manantiales y sus playas, nos gastamos lo que sea por una medicina fantástica para la rinitis, pero no se nos ocurre irnos a un sitio donde podamos encontrarnos visceralmente con nuestro origen.
En las culturas orientales y en tribus muy ancestrales del mundo éste respeto existe, forma parte de sus vidas, y no hace tanto que nuestros médicos recetaban a sus enfermos horas de sol pautadas como un tratamientoPero hoy eso nos parecen florituras poco científicas y queremos pero no podemos.

He comprobado por mi misma lo que ayuda cada día , un rato en silencio frente a una fuente, en un precioso parque, mientras el sol dibuja un pequeño arco iris a través del agua. Es una de las pocas cosas que no cuestan dinero ni dañan a nadie , y eso que nosotros mismos nos hemos encargado de convertir al sol en un ser maligno a la altura del tabaco que produce cáncer, por nuestra propia irresponsabilidad , como si odiasemos al fuego porque quema, o al agua porque nos ahoga...
Así que por un intento de ayudar a los malheridos de alma o cuerpo del mundo, os digo: ASÍ NO SE HACE.

Cuando estéis mal, cuando creáis que no podéis más coged un chándal y buscad rápidamente un sitio en contacto con la tierra, donde sintáis agua, y si es posible sol, encontrar el instante, cerrar los ojos y respirar, sentiréis como de nuevo mamá y papá os cuidan, no os puedo explicar porqué, ni que dones o energías nos conceden porque no entiendo nada de eso, pero os aseguro que tomado como medicina se convertirá en un momento de meditación, de olvidar miedos y dejarse llevar, y si no preguntad  a vuestro médico.
Algunas veces nos acordamos de la playa pero solo para ponernos morenos, y como un lujo vacacional no al alcance de todos, cuando debería ser parte de nuestros hábitos durante todo el año, igual que comer frutas y aceite de oliva, o hacer deporte... aunque son muchos los que no se pueden preocupar de su salud, porque no tienen ni para aceite de oliva, pero no olvidéis nunca, que por suerte para tomar estas vitaminas no necesitamos apenas nada, un parque, una fuente y un ratito al sol, porque como mamá y papá ,no os cuidará nadie...,y después a seguir para adelante.