domingo, 12 de abril de 2015

Buenos días "Tristeza"

¿Que es la tristeza?, ¿porqué huimos de ella?, ¿porqué tiene tanto poder sobre nosotros? y sobre todo ¿Como puedo hacer que cese?. Todos los seres vivos sentimos tristeza, según wikipedia La tristeza es una de las emociones básicas (no natales) del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa. Estado afectivo provocado por un decaimiento de la moral.

La tristeza es dolor, pueden darle muchas descripciones, pero lo que todos sabemos es que es un dolor profundo, más fuerte que muchos dolores físicos, nos incapacita, nos destruye, nos debilita..Y si sentimos demasiada tristeza durante demasiado tiempo puede llegar a matarnos. Pero por algún motivo la tristeza es un mal secundario, salvo que tengas un motivo de peso como una desgracia, nosotros mismos la ignoramos, diciendo "la vida es así", y nos conformamos soportando estoicamente el dolor, y algunas personas van más allá, se quedan regodeándose en el él durante largo tiempo, y mostrando una actitud de falsa conformidad, quitando importancia a nuestro sufrimiento. Como si por no hablar de ello fuéramos a conseguir que desapareciera, pero es tan duro mostrar a los que te quieren que te sientes muy mal por algún asunto que no tiene demasiada importancia...

Y la tristeza sigue ahí,  a veces sabemos que nos va a acompañar largo tiempo, pero no podemos evitarlo. Creemos entenderla pero  a veces olvidamos que como todo lo que nuestro cuerpo nos hace sentir, es una señal, un aviso de que algo va mal, igual que la fiebre nos alerta de un virus, o un "moratón" nos duele un tiempo tras un golpe, o generamos una enfermedad congénita y nos duele cada poro de nuestra piel diciéndonos a gritos que estamos muy enfermos. De igual manera cuando la tristeza nos advierte de algo no solo es para que padezcamos, es para que sanemos ese mal.  Personas que nos bajan el estado anímico, golpes emocionales, o problemas con nosotros mismos. Solo es una llamada desde lo más profundo de nuestro ser que nos avisa que hay algo que arreglar, curar, cambiar, y que tenemos que hacerlo ya.
Para los que gustan de vivir mirándose su propio ombligo y revolcándose en su propio dolor, no tengo nada que decir, pero para los que quieran saber como salir de ese estado, yo utilizo una serie de técnicas que me son bastante efectivas.

Por lo pronto tenemos que ser conscientes de que la tristeza como respuesta emocional tiene igual que cualquier trastorno físico, su tiempo natural de recuperación, por lo que lo principal es no ponernos una meta de tiempo, no forzarnos a hacer cosas que no deseamos, es mejor empezar muy despacio, por cosas muy sencillas, e ir cada día retomando nuestra actitud positiva, y muy importante NO PENSAR EN LO QUE NOS PRODUCE TRISTEZA, salvo que haya algo que solucionar, y con carácter resolutivo siempre, en caso contrario, el tema que nos ha llevado a ese estado debemos apartarlo de nuestra mente, imagina que tienes gastroenteritis y tomas tabasco..!.nunca¡.


Realiza actividades, no tienen que ser cosas importantes, empieza por lo que menos trabajo te cueste, una sola cosa, ponte una meta según tu estado, una actividad ligera cada día. Cuando nos partimos un hueso, no podemos hacer vida normal, pero no debemos tampoco dejar de asearnos.


Sal a la calle, si hace sol mucho mejor, pero aunque haga un día algo más feo, el aire y el contacto con otras personas te hará bien, procura que no sean personas con las que te puedas implicar, escoge minuciosamente compañía que te aporte bienestar y positividad, y aléjate de forma consciente de aquellas personas que te puedan producir algún tipo de malestar, aunque sean los seres más amados del mundo, piensa que eres parte de los pilares de esas personas y que si tu caes, caerán ellos también, no lo haces de forma egoista, si no de forma objetiva, cuando padecemos un virus horrible, dejamos de besar a nuestros hijos, familia y contactos, para evitar que ellos también enfermen.


Y por último, es muy importante realizar una labor interna, de meditación, de análisis de nuestra relación con el mundo, encontrar soluciones que palíen nuestra preocupación y nuestro malestar, pero soluciones dentro de nosotros, no que dependan de otras personas, cuando nos herimos, los primeros en tapar con nuestras propias manos la sangre somos nosotros, a partir de nuestro deseo de seguir vivos, los demás nos atenderán, pero solo nosotros tenemos el poder de desear sanar, de desear vivir, pese a los sufrimientos, al dolor físico, a la tristeza, a la humanidad y la vida en sí. Solo nosotros podemos decidir que la tristeza no es un ente romántico al que debamos pleitesía, si no una llamada de atención de nuestra alma, que no cesará hasta que no quitemos la espina que la produce, no te quedes mirando tus lágrimas en el espejo, y busca la alegría en la vida, que la tristeza ya se sabe...

viene sola.