miércoles, 2 de septiembre de 2015

PERRO VERDE

Siempre lo supe. Quizás fue un defecto en la cadena de montaje. La mala suerte de la inédita originalidad.

Fui una niña diferente, con unos ojos que miraban más allá de lo que se podía mirar.

En donde yo he vivido, las cosas o son muy bellas o son terribles. Hay grandes bosques y montañas verdes sobre las que puedo volar suavemente, siempre hay sol y flores, y todo es majestuoso. Cada nacimiento, cada hoja que cae, todas las cosas minúsculas que puedan suceder en mi mundo me parecen dignas de admiración y observación, soy feliz....Pero donde yo vivo también llega la noche, y el invierno y entonces busco el fuego de un hogar, una techumbre, y guardo mis alas, y sufro y lloro, y me pregunto cuanto pasará hasta que vuelva a salir el sol. Así solita, en mi manta de recuerdos buenos, y temerosa de la oscuridad del exterior, de los rayos y los truenos.

Ahora ya crecí, incluso envejecí, pero si hay algo que me hace sonreír es saber que sigo viendo el mundo con los mismos ojos de aquella niña rara con la que todos los compañeros del cole se metían, que sigue admirando cada instante que me rodea, como si fuera el hecho más maravilloso de la naturaleza: Unos novios que se cuentan secretos en el parque, una madre primeriza mirando a su bebe sin poder creerlo aún, unos niños que aprenden a vivir jugando a ser mayores, un violín tocando solitario lejos, un ser vivo que recién ha llegado al mundo, un pajarillo robando miguitas en la terraza de un bar...Y por otro lado: el vacío que la vida causa en algunos corazones como el mío, esos ancianos que esperan sin esperanza, esa miseria que nos rodea como humanos, ese dolor en cada esquina donde alguien duerme bajo unos cartones...

Lo admito aun sabiendo que mis palabras suenan a loca de expediente, soy distinta, pero a éstas alturas eso es lo que menos me importa de la historia. Ésta historia, es la historia lamentable de una mente rara como tantas otras que ha habido en la historia, conocidos y desconocidos, Dalí, Charles Chaplin, Galileo Galilei, Mozar, Victor Hugo, Disney, Y otros muchos a través de los tiempos...la mayoría escondidos en las sombras de una sociedad donde no se puede ser diferente, salvo que tengas suerte y a alguien le guste todo éso que haces diferente, si no, tu vida será muy solitaria, porque somos muchos pero somos muy pocos, y es raro dar con alguien que sepa comprenderte.

No tenemos una carita rara que dice "compréndeme" porque soy diferente, somos personas normales pero con una forma muy distinta de ver la vida. Como esa maravillosa película "Forres Gump", en la que se cuenta la historia de cómo ser diferente debería ser algo maravilloso, lástima que sólo sea una película, si eso fuera real, todos los que tenemos una observación que hacer ante lo que se considera normal o no, seríamos felices burgueses con una vida estable, cuando lo que conecta la vida de todas las personas especiales como yo, es que sea donde sea que estemos de nuestro mundo, nunca será en una vida burguesa acomodada y feliz, nuestros mundos son más abstractos, cambiantes, infinitos a veces, no digo mejores, pero diferentes seguro, menos sencillos, menos prácticos, menos seguros, menos correctos, pero nuestros, y al fin aceptados y deseados.

Y no hablo de ser "Friki", hay tantos frikis que ya hace tiempo que se convirtieron en lo "normal". Yo hablo de mirar a tu alrededor y sentir que puedes ir con tu mente a donde quieras, una intuición que te hace moverte justo en contra de toda la corriente, como si supieras que todos yerran menos tú.

Soy  "diferente". También sé que hay muchos "diferentes" por ahí, solos como yo, y pensando también que no encajan por algún motivo con el mundo que les rodea y que gustan de escapar a sus propios mundos, quizás sus mundos tampoco son como el mío pero a ciencia cierta no son tampoco normales. Entendiendo como normal, una persona que ve importancia en la vanidad de lo que posee, da a lo que le rodea el mínimo de los valores,  no pueden ver más allá de lo que le dejan sus ojos y si escuchan un violín sonando a lo lejos, solo escucha un violín sonando a lo lejos. Personas en cuyo mundo lo que importa es la  reparación de su productividad social y económica, que mira la vida con ingratitud, con liviandad y levedad...

Ojalá yo pudiera verlo todo así de sencillo, pero no puedo, me evitaría muchas lágrimas, aunque también me perdería muchas sonrisas, esas que se me escapan cuando voy por la calle, sin razón aparente. No creo que nadie me comprenda nunca, no creo que nadie sepa porqué hago las cosas que hago, nadie sabrá nunca que a mi me duele más un golpe pero también siento más una caricia, que mis palabras guardan secretos y que mi camino siempre será más difícil, pero es lo que hay y es mejor aprender a sobrellevarlo. Y tu...¿crees que eres diferente?.