lunes, 21 de septiembre de 2015

Hola Menopausia .... Adiós Menstruación.


Recuerdo que estaba en clase, me había pasado todo el examen dudando sobre la pregunta más importante, cuando toda la información venía milagrosamente a mi cabeza, entonces empezaba a escribir y a los segundos sonaba la campana, y tenía que entregar el examen sin terminar. O aquella vez que pasaba todo el recreo aburrida, dando vueltas, hasta que conseguía encontrar a una amiga y nos inventábamos un juego fantástico, pero apenas le estábamos cogiendo el truco sonaba la campana otra vez...y teníamos que volver a clase.

Me ha sonado la campana, recién había empezado a disfrutar de ésta etapa, y me llaman al orden, de forma precipitada, puede que por una operación del "tema" o puede porque me tocaba, pero llegó la hora de entrar en otra nueva etapa de mi vida. La menopausia.

Por los catorce o quince vídeos que he podido ver en Internet sobre este magnifico y retorcido fenómeno de la naturaleza, me doy cuenta que es una parte más de la vida tan normal y necesaria como cualquier otra. Me recuerda mucho al momento en el que pasé a la etapa de ser mujer, a todo le veía inconvenientes e injusticias, era un problema también, quizás más deseado porque las subidas siempre son más agradables, pero recuerdo perfectamente mi odio a la menstruación, recuerdo haber dicho muchas veces en mi vida que ojalá me llegara pronto la menopausia, con su correspondiente risa sarcástica de ilusa y estúpida.

No es el fin del mundo, eso ya lo sé, pero los cambios siempre cuestan además están los maravillosos síntomas, una larga lista de molestias pesadas que te recuerdan constantemente lo que te está pasando. Sé que con los años pasará, pero ahora "jode".

Digamos que ahora tengo un nuevo entretenimiento, viendo como mi cuerpo y mi mente se van quejando porque siempre han tomado su buena ración de estrógenos y progesterona y de repente cortan el grifo, y el cuerpo dice ¡Hey!, ¿Que pasa? y protesta, lo malo es que cómo somos mujeres protesta mucho, muy fuerte y mucho tiempo.

Pero al fin y al cabo son sólo protestas, probablemente yo viva más que la mayoría de los hombres de mi edad que están matándose en el gimnasio todos los días...jijiji. ¿Que voy a engordar? un motivo más para empezar a hacer ejercicio e ir de compras ¿Que debo tomar vitaminas y calcio y soja?, ya era hora de que empezara a cuidarme...y lo mejor no más dolores de tripa, no más la guarrada de la sangre, no más subidas y bajadas de hormonas y ánimos todos los meses, quizás ahora estaré durante un tiempo algo más histérica, ¡¡Y ESO ES LO QUE HAY!!...pero se pasará, algún día se pasará y todo será estabilidad.

Por otra parte y no menos importante está el tema sexual. Aquí yo creo que hay dos tipos de mujeres: las casadas que no lloran por decirle adiós al sexo porque tienen compañía asegurada, y las solteras que lloran desconsoladas porque es el sexo el que les dice adiós a ellas y con él se van las posibilidades de encontrar compañía. Así que en este punto es importante entender que el salto, de una mujer que está sola, a ésta nueva etapa, es doble, porque ha de hacerse a la idea de que con el tiempo dejará de desear también compañía íntima, algo que quizás a la larga pierde cada vez más sentido, ya que será un deseo concedido, pero se quedará sola.

Pero para eso todavía me queda mucho, por ahora estoy en los preliminares, esos momentos en los que has dejado de subir, y justo el coche de la montaña rusa se asoma a la caída empinada, ves el final allí a lo lejos, muy abajo y sientes como la tierra te atrae hacia ella sin remedio. Pero hay que respetar el ciclo natural de nuestra vida, eso no significa que durante la bajada no pueda pasarlo bien, ni  que vaya a dejar de hacer cosas, pero dejaré que mi ánimo y mi mente y mi cuerpo me digan que quiero y que no quiero hacer, aunque lo que quiera sean cosas de mujer madura, aunque deje de ir a fiestas,  me canse antes, y no pueda ponerme los vaqueros ajustados, ni me apetezca fardar con unos tacones delante de un par de hombres guapos. Supongo que me apetecerán otras cosas, supongo que encontraré otras relaciones, supongo que será otra etapa con sus cosas buenas y sus cosas malas, y supongo que lo llevaré bien.


Así que me despido con todos los Honores.

Adiós señora de rojo, menstruación de los demonios. Me hubiera gustado que estuviéramos juntas un poco más, ya te había cogido cariño, aunque te entiendo porque sé cuanto te insulté y te odié, porque desde el principio supe que venías para dar por saco pero que darías más por saco cuando te fueras, compañera insoportable, que me has dado a mis hijos, que me has dado placer a la par que fuerza...

Con todo mi rencor se despide la que tu hiciste mujer  y ahora haces persona de nuevo, me has dejado de mala manera, pero no te preocupes, me hiciste lo bastante dura para seguir sin ti hasta el último día de mi vida, y te aseguro que disfrutaré de estar con ésta nueva señora que ahora va a acompañarme, Doña menopausia,que parece más tolerante, sabia y comprensiva que tu.

Adiós para siempre.

Y ahora  vete a molestar a alguna chiquilla de doce años, que ya le va tocando y que se vaya enterando. Lo he pensando y aquí ya no tienes nada que hacer.

Siguiente cuestión: ¡¿Y ahora que hago yo con las compresas y los tampones?!