sábado, 14 de febrero de 2015

Mentir por deporte no adelgaza.

No hace mucho conocí a una obra maestra de la naturaleza. Uno de esos hombres que pensamos que solo salen en la televisión o en el cine, pero para suerte mía la vida me dio la oportunidad de compartir un café con él.
Por otra parte y aunque tengo la virtud de buscarle defectos a todos , a este señor no conseguía verle nada malo. La cita fue corta pero agradable y me dijo cosas como..." me encanta escucharte", " eres una morena guapa", y la peor..." quiero volver a verte". Gracias a mi instinto y aunque hubiera matado por ello, entendí de buena manera que no estaba interesado en absoluto en , porque no volvió a responder ni ponerse en contacto conmigo, y pregunto yo: ¿porque mienten?. No era necesario, nadie le preguntó, el silencio era bueno y siempre mejor que una mentira . Si no sientes nada, no tiene importancia, hay cosas que no están para nosotros y todo se asimila, tampoco tengo un yate, ni bailo en el ballet de Moscú, y no pasa nada soy feliz. El miedo a caer mal o ha hacer daño solo consigue que al final hagamos más daño. Yo también lo he vivido, hace años llegue a decirle a alguien por teléfono que había dejado de fumar mientras estaba encendiendo un cigarro, horrible la verdad, mentir sin control y sin un porqué es un vicio emocional muy dañino y muchas personas lo padecen. Recuerdo que aquel día alguien me dijo a la cara que eso no se hacía y recuerdo la rabia que sentía por saber que era cierto y verme incapaz de corregir esa actitud. Al final los años y los palos han conseguido que pierda el miedo a molestar a los demás y ahora vivo con la verdad y como mucho con el silencio, pero no prometo, no digo falsedades y os puedo asegurar que siendo asertivo, claro y educado, se hace más feliz a las personas que fantaseando sobre una persona que no somos nosotros de verdad.
Por eso, porque a mi me ayudo en su momento digo a los mentirosos por deporte : Así no se hace.
Nadie dice que no tengamos secretos, confidencias, y que maravilla cuando podemos contar a alguien de confianza toda la verdad, pero dar más información de la que nos han pedido por gusto y que esa información sea falsa, es ganas de "joer la marrana". Y en esta modalidad de mentiras podemos meter también a aquellos que nos dicen querer amar y lo único que quieren es ser "amados" , a los que inventan dramas para hacer sus vidas más interesantes y solo cuentan penas, a los que no son capaces de reconocer sus defectos aunque lloren por no poder cambiarlos. Hay tantas formas de mentir como personas en el mundo, y eso que alguien sabio dijo hace mucho tiempo una frase que deberíamos tatuarnos en el alma..." la verdad os hará libres", aunque puede que quizás muchas veces prefiramos no saberla.