domingo, 17 de julio de 2016

MENSAJE EN UNA BOTELLA.




Hola mi amor: ¿cómo estás?, ¿piensas alguna vez en mi?... dudo que llegues a leer ésto, éstas palabras que navegan perdidas en el océano de nuestra existencia.

Quizás debiera desear que estés bien, y por ello así lo espero, pero quizás en verdad deseo más que me extrañes cada minuto del resto de tu vida, como yo a ti te extraño.

Por aquí las cosas están bien, los días pasan y ocurren historias, buenas, malas y sorprendentes. Cada día aprendo algo a base de dolor, y siento que subo un escaloncito más, para llegar a ningún sitio donde nunca he querido estar, pero que me llevará seguro, lo suficientemente lejos cómo para no volver nunca más.

Te echo tanto de menos. Aunque estoy casi segura que sería incapaz ya de soportarte instalado en mi vida y en mi alma como entonces, pero necesito recordar lo que fui a tu lado, lo que hiciste que fuera para ti...Y con las heridas ya curadas, y con apenas esos cuatro escalones subidos, puedo ver que nuestro pasado se ha convertido en la leyenda de mi alma, por siempre ya solitaria.

No puedo amar, ya no, nunca después de ti, Como una una viuda resignada me aferro a ésa dramacomedia que fue nuestra vida juntos.Ése empezar equivocado, ésa locura sana y rota, ése soportar lo insoportable sólo por sentir el amor más grande que nunca hayamos sentido..bueno...perdón...que sentí yo, pues no pongo la mano por lo que me amaras si es que alguna vez me amaste.

Yo si sé para mi desgracia, que no hubo ni habrá nadie más, Lo sé desde aquel último día, tu última mirada, la última palabra que cómo una daga clavaste en mí.

Pero olvidemos el pasado, no sabes cuanto daría por abrazarte fuertemente un instante y que en ese instante terminara el mundo. Si, si....ya sé, no puedes volver pues sólo existes ya en mi cabeza obtusa, pero en contra de toda ley racional necesitaba irremediablemente mandarte, puede que el último mensaje en una botella,

¿Te puedo preguntar?

¿Por qué?
¿por qué hoy añoro lo que un día odié?
¿por qué no perdoné?
Si apenas había nada que perdonar...
¿Por qué pedí el Grial?...el infinito, lo imposible.
¿Por qué de todos mis pecados saqué el orgullo?
¿Por qué sigues en mi mente como tumor que me mata día a día?
¿Por qué sigo excusando tu ausencia?
...días y noches y noches tras días...
Nadie podrá ocupar tu sitio
viejo, desatendido y roto.
Escondido en el trastero
del dolor más fuerte de mi pecho,
pero siempre esperando el momento
que vuelvas a reinar mi alma...
ésa que sólo tú has visto
y que se apaga poquito a poco ,
en agonías del corazón
del que siempre has sido tú...
...el dueño.


Perdóname por no olvidarte, perdóname por seguir adelante con la carga de tu ausencia, por haberme vuelto bruja, fría, imposible, sabia. Por no haber sido "yo" cuando fui para ti, quedó yerma la tierra que ya nunca acogerá otro amor, y que ya siempre será en mí tu desierto...donde ando perdida en tu busca, sin motivo, sin fundamento, a pesar de las tormentas, a pesar de que no hay nada, nada, nada...quizás un día crea verte cómo a un oasis, y decida morir al instante, sin andar ni un sólo paso, para poder no saber si eras una verdad o no....si lo fuiste o todo fue un sueño.

Siempre tuya.

Tu maldita Sirena.

sábado, 9 de julio de 2016

NINGUNA RAZÓN ME VALE





Por favor que alguien pare el mundo que me quiero bajar. Demasiado difícil, demasiados obstáculos para no conseguir nada, pues nada quiero. Sólo quiero escapar, descansar de todo, lejos pero donde no haya nadie, sola, sola, sola...

Dice el doctor Jorge Bucay, al que adoro, que la ansiedad se produce por una incomodidad con nuestra vida, con nuestras circunstancias, si pudiera hablar con él le diría que yo llevo toda mi vida incómoda y ciertamente me instalé en la ansiedad absoluta.

Siento una profunda decepción con la vida, pero no sólo con la mía, con toda la existencia humana. Veo las noticias y siento en lo más profundo de mi alma que el mundo está loco, que siempre lo ha estado, que los humanos somos una panda de niñatos que destrozan todo lo que tocan, y que incluso cuando construimos lo hacemos destrozando algo que ya existía sin distinción de que fuera bueno o malo.

Si hablo de mí, mis deseos y sueños personales los he guardado en una caja mágica dentro de un búnker en lo más profundo de mi alma, para que los quemen con mi cuerpo cuando todo haya terminado. Durante un tiempo sentí casi que podía tocarlos con la punta de mis dedos, pero como una mala broma de la vida, justo en ese instante desaparecieron en el aire, y yo me quedé con la sensación de que...ni son tan importantes, ni está en mi destino alcanzarlos.

Creo que estoy aquí para otra cosa, no se cual, más mundana y más trivial, más fea quizás pero seguro más cierta. 

Tengo que retomar fuerzas y aclarar pensamientos, porque mi camino se hace cada vez más duro y pesado, y ya decidí que lo recorreré sola, porque una compañía sólo me causaría molestias y cargas y ya no puedo cargar ni conmigo misma. Durante toda mi vida busqué mi media naranja hasta que me he dado cuenta que yo no soy naranja, que soy una extraña fruta tropical, única y desconocida sin mitad que me complete, pues ya soy completa en mi desentonada existencia, de aspecto inapetecible y sabor apto sólo para mi. Tan segura estoy de mi condición que duele...pero al fin y al cabo todo duele, no puedo más que concentrar mi energía en liberar y perdonar la vida que inevitablemente me ha tocado.

Nadie me va a tender la mano, nadie me va a abrazar para decirme: " tranquila, descansa, yo te protegeré de todo", en verdad nadie me ha visto aun, soy invisible en este mundo que rueda y rueda demasiado deprisa para mí, así que  mejor me voy acostumbrando, aceptado, y haciéndome a la idea...o como a mi me gusta decir: mastica, traga, digiere y caga...

Ya desde que nacemos lloramos fuerte, como presintiendo el dolor venidero, La frustración, el descubrimiento de la gran mentira, la injusta llegada a la vida, en tantos casos castigo en vez de gracia.

También dice el doctor Jorge Bucay que tenemos la obligación de ser felices, y me van a perdonar pero en ésto yo difiero. Por favor...no más obligaciones, no puede ser una obligación, déjeme doctor, sentirme desgraciada al menos, ante lo que no puedo asimilar, ante lo que no quiero aceptar, esta existencia sin sentido.

Reir, bailar, la amistad, el amor, el cariño, la aprobación, el honor y la palabra, el sentido de todo lo que hacemos...no tiene en verdad sentido. Así que puedes darle el que tu quieras. Puedes estar aquí para lo que tu decidas estar. Para tu propia satisfacción, para ayudar a los demás, para hacer daño, para conseguir éxito y prestigio, para defender una causa, para hacer lo que toca...escoge tu porqué, y para qué, aunque de seguro es sólo el lugar más cómodo desde donde puedes afrontar tu existencia, porque el verdadero sentido aun nadie lo ha encontrado. 

Mi sentido de la vida está aun difuso, no me decido, escucho mi interior pero me va guiando justo por los caminos más angostos y difíciles, por los lugares más desérticos y solitarios, pero si mi interior lo dice por allí seguiré aunque el resto del mundo me tiente a ansiar los caminos de la felicidad y la alegría fugaz que también tarde o temprano cansan y aburren.

Tengo que hacer lo que tengo que hacer. No me pierdo nada importante por hacerlo, honestamente, no hay nada más allá de las lindes de mi fortaleza. Subí un nuevo escalón, y soy casi consciente de todo lo que me queda por subir, pero  en ésta ocasión las fuerzas me faltan, la inseguridad me puede, el miedo me paraliza, y yo quiero seguir, quiero poder, quiero ser lo que el mundo espera de mí, aunque yo ya no espere nada de él, ése mundo que esta loco y no para de girar y girar, tan deprisa que no me deja ni me dejará nunca...bajar de él.


miércoles, 6 de julio de 2016

HOY SOMOS TRES PARA CENAR





Yo he podido ver el miedo y el dolor en el corazón de muchas personas, y ver cómo ése miedo y ese dolor les parte el alma sin remedio.
Aprendí que mirar lo que a nadie le gusta ver me enseña a ver lo que no puedo mirar, mi propio miedo y mi propio dolor. Y me ayuda a darme cuenta de lo afortunada que soy, de cuan grato ha sido mi camino, cuanto me quejo sin motivo y cuan bien lo estoy haciendo.


No es cuestión de compararse con los demás, pero inevitablemente tenemos que poner en una medida nuestra infelicidad y nuestra preocupación para saber si estamos en lugar o no de ejercerla o simplemente somos unos malcriados de la vida que se permiten el lujo de llorar sin motivo real.

Yo soy muy quejica, ay..., yo veo que el baso está siempre vacío del todo cuando le queda más de la mitad, yo he venido a este mundo a sufrir como los "sufridores del 1 2 3", como las dolorosas, yo tengo que sentir que mi vida tiene interés aunque sea mirándola como un drama porque nunca fue una gran historia. Yo quiero dejar una huella, yo quiero sentir que no pasé por aquí en balde.

Yo, yo, yo...ése es el principio del fin, pensar en mí más de lo debido. Por suerte o por fortuna, no estoy sola, somos muchos los que nos sentimos abrumados por las circunstancias de la vida. Los fracasados que creemos que la vida de los demás es mejor, sólo porque lo parece, lo aparenta o así nos lo contaron, aunque nuestro único fracaso sea creerlo de verdad.
Cuando la verdad es que ésto es una batalla campal a muerte, donde defendemos el aire que respiramos, y donde no hay aliados, donde los débiles son los que más necesidad de amor tienen, y los poderosos los  más egoístas,

¿Cómo puedo ayudarte amigo?, ¿Cómo puedo ayudarme a mi misma?
Cuando el miedo y el dolor se apoderan de mi corazón,  y me siento el ser más desgraciado del mundo...aun sin serlo..¿Cómo hago para que pase el dolor?...

Tengo malas noticias, el dolor y el miedo nunca se irán, siempre van a estar a tu lado hasta el último día de tu vida...tendrás que aprender a vivir con ellos, tendrás que aprender a ver que quizás son menos horribles de lo que parecen, mira bien a los demás, todos parecen felices aunque sus miedos son los mismos que tu un día vencistes y su dolor está esperándoles en la siguiente esquina por donde tu ya pásaste un día...y ves que tu camino no fue en vano y que tus éxitos te han hecho dueño de tu propia vida.

Tendrás que aprender a darle a tus compañeros de viaje su justo valor. Ni caso. Porque ésos macabros amigos se sentarán contigo cada día a comer,  dormirán a tu lado, estarán siempre dirigiendo tus actos y no te dejarán nunca, ni un solo día, ya no habrá descanso...yo creo que lo mejor es mirarles a la cara, reconocerlos, aceptarlos y aprender a vivir a pesar de ellos, lo mejor que buenamente podamos.

El dolor y el miedo siempre gritan, y pueden llegar a convertirte en un trapo: No puedo¡¡...Ayuda¡¡...es el fin¡¡....que más quisieras...todo pasa, y los inseparables amigos te contarán cada día una nueva historia, que te creerás a pies juntillas y te paralizará si eres necio o que  ignorarás para poder seguir respirando si eres listo.

Vienen tiempos difíciles para todos, siento mucho no poder salvar a nadie, apenas a la mujer que me trajo al mundo y dos personitas que yo engendré...no hay más, no debe haberlo, es poco y mucho, es importante y carece de importancia, es lo que hay...y es lo que hay...los días pasan uno tras otro,  sirvan o no y yo he aprendido a reírme de mi miedo y mi dolor contándoles lo absurdos que se sentirán cuando yo ya no esté.

He aprendido a no creer del todo nada de lo que me cuentan. Yo, que me pensaba manipulada por mi propia vida he podido ver un poco de la verdad, que es la verdad con la que voy a calzar este alma maltrecha y descuadrada. Y la verdad es que quienes más sufren son aquellos que no quieren sufrir, y que nuestros ojos pueden ver pero también están para llorar, que recorrer esta vida sin esos dos compañeros tan especiales haría nuestro camino más aburrido e inútil...y que en verdad no rompen nuestra alma si no que la hacen más fuerte y más brillante para nuestro siguiente paso...cuando ellos se queden sin nadie a quien asustar ni hacer ningún tipo de daño.

lunes, 27 de junio de 2016

LA RAZA QUE NO PODÍA HABLAR




Me voy a mirar al espejo...a ver...: Dos ojos, dos brazos, una nariz, una boca...cinco dedos en cada mano, y aparentemente un solo cerebro...yo creo que soy  medio normal pero entonces, ¿Por qué me es imposible enfrentarme a la gente y decirle la verdad de lo que pienso cuando me han hecho daño?...Debo tener alguna malformación...

Bueno... que no soy capaz de decirle lo mal que me siento  tampoco es muy exacto, en algunas ocasiones lo he hecho, pero hay algo que me lo impide, es un secreto...tengo... un poder, algo que no puedo controlar....

Puedo hacer el mal. El mayor de los daños, soy capaz con mis palabras de ser la persona más cruel sobre la tierra. Sé exactamente encontrar  los peores temores de las personas y mostrárselos para hacerles pagar por el daño que me hicieron, una venganza inconsciente y desproporcionada.

 Lo sé desde que era una adolescente, lo notaba, pero entendí que  el verlos sufrir con mi malvada verdad me hacía aun más daño porque curiosamente me es imposible ver  sufrir a nadie, así que un día decidí callar, negar mi dolor y no decirle nunca a nadie lo que sentía de verdad cuando me hacía daño. Sólo que a veces me puede la inconsciencia, el miedo, el odio, la debilidad...el callar durante demasiado tiempo y entonces exploto, y lo digo todo, lo grito, lo vomito consiguiendo que mi posterior arrepentimiento no sirva para aliviar el dolor causado a ésa persona, que a veces ni siquiera se dió cuenta del daño que me causó.

Así que ahora callo. No es hipocresía, lo bueno siempre lo digo, y lo que sea inocuo para la relación también, pero intento que nadie sepa de verdad qué es lo que me hizo que dejó una herida en mi corazón, lo intento,  y si hago recuento todo el mundo me ha hecho en alguna ocasión algún tipo de daño, queriendo o sin querer, al igual que yo habré dañado también a todo el resto del mundo, la única diferencia es que ellos sí me dijeron a la cara lo que les molestó.

Mi consciencia me ha cosido la boca, pero ésto no es ninguna virtud, por el contrario, es una desgracia que sobrellevo como buenamente puedo huyendo de un lugar a otro, viajando en la frustración constante, y cómo un asesino que además no puede de vez en cuando dejar de ejecutar su maldición...diciendo verdades como puños que tumban amigos, familia y compañeros...

Mañana debería decirle algo a alguien a quien quiero como a un hermano, he de decirle que me defraudó y éso puede que me haga perderle, aunque en esta ocasión mediré mis palabras con un cuentagotas porque no quiero perderle, aunque en verdad me defraudó, pero no quiero perderle, pero...puede que nunca le tuviera y lo que no quiero es darme cuenta de ello...

Mañana será la primera vez que me enfrente de forma consciente a esta desgraciada carencia con la que vivo desde mi adolescencia. Tengo miedo, lo reconozco, la última vez que lo intenté le destrocé el corazón a alguien, y creí que mis palabras estaban dichas también con cuentagotas, gracias a Dios a ésta persona no la perdí, aunque me pregunto si no hubiera sido mejor haberla perdido, porque al cabo del tiempo aquello de lo que me quejé sigue siendo motivo de dolor para mi, con lo que sé que lo mejor será que sea yo la que huya con la boca cerrada y sin que se de cuenta...

A veces pienso si ¿ merece la pena quejarnos de la actitud de los demás?, ¿no es más fácil alejarnos de ésa persona y respetar que puede que en el fondo tenga su razón?.


A veces pienso que nadie piensa lo mismo que yo, ni calla lo mismo que yo, ni se alejan ni respetan lo mismo que yo, pienso que no toleran como yo, y que se creen mejor que yo, a veces pienso que nadie sufre lo mismo que sufro yo...y.... pero éso nunca nadie lo sabrá...¿o si?...No, no, en verdad nada me molestó, me habré precipitado.... Gracias y perdón....









domingo, 26 de junio de 2016

UN ANGEL CAÍDO




Los instantes son gotas de agua en un cristal. He vivido demasiadas vidas en una sola, he soñado demasiados sueños imposibles, me he perdido demasiadas veces, y aun así seguí dando un paso tras otro, a veces sin sentido, a veces inconsciente...cargando con todo aquello que una vez prometí que me importaría, con todo lo que alguna vez me sirvió para sentirme viva, para amar...y mi destino sin camino parece no terminar nunca. Impaciente, me aburre la vida de actriz secundaria que me ha tocado...pobre ignorante que creyó cada historia de amor, que creyó que algún día tendría algo verdaderamente valioso en sus manos...

Y puede que alguna vez lo tuviera, por mis manos y mis ojos pasaron los tesoros más valiosos que el hombre haya conocido, pero sólo pasaron...nada guardé pues nada era mio. La nostalgia cubre hoy los muebles de mi habitación detenida en el tiempo y mi corazón tantas veces cosido sonríe al pasado que ya no volverá, y agradece que no vuelva.

Aquí estoy, flotando de nuevo en mi propia fantasía, como aquella niña, como aquella joven, como aquella mujer que parecía poder con todo, y que nunca contó que podía volar, que era más libre de lo que nadie nunca ha sido, que alcanzó las cumbres más altas y volvió a bajar a las catacumbas, para volver a mirar hacia el cielo con la misma admiración.

Ahora que tengo tantas historias que contar no tengo a quien contarlas, ahora que tengo tanto que compartir a nadie le interesa, nadie me quiere ahora que perdí mis alas. La soledad se me ha hecho la mejor de las amigas, amante, hermana...al fin fui yo quien se sentó en el trono que tanto tiempo guardé para alguien a quien recordaba en alguna vida haber amado...y que hoy sé que no está, no aquí, no ahora...estuvo, fué...debe ser que ésa preciosa vida ya la viví, y ahora me tocan épocas austeras, donde puedo permitirme escuchar sin miedo los segundos del reloj, cayendo incesantes, eternos e imaginar que aun puedo volar más allá de los limites de la realidad humana, donde viví hasta que me desterraron al mortal suelo.

No sé que pasará mañana, pero parece que ya no me importa demasiado. Lo peor que me podía pasar ya me pasó, y no es la muerte. La ciencia cierta de lo único que mata mi ser, igual que el sol derrite a los no muertos, vive en mí con la razón de que todo terminará sin que yo lo pida.

¿Cuanto queda?...éso nunca podremos saberlo, pero rezo cada día para que no sea mucho. Rezo al cielo, a la tierra, a la suerte, a la coincidencia...al azar, porque ya aprendí que mi lección es la espera absurda de un día tras otro añorando lo que siempre he tenido y no sé acoger en mi alma, ésta vida. Ésta vida llena y cansada de tantas y tantas vidas, llena de demasiados instantes que cómo gotas de agua impregnaron cada día mis ojos sencillos,  lluvia que deja miles de gotas en la ventana ya cerrada de mi habitación sin vistas...

Creí de de verdad que era especial, que sentía y merecía, que era y que sería...pero hoy al fin acepto lo que sea que el destino me depare, entre la nada y el todo, entre la risa y el llanto, llegó el comienzo de la apropiación de una última sonrisa... sin motivo.

Puede que algún día alguien me recuerde y vea lo que soy, lo que fuí y lo que seré.

Miré a la vida cara a cara mientras veía caer mis plumas y mi inocencia al suelo. Ya no volaré más, ya no esperaré a nadie, ni nadie velará mi duelo...¿Y qué si dejé que pasaras tan deprisa?¿Y qué si ya no te quiero?, eres un regalo que no acepto, una flor sin color ni aroma, un trasto fuera del trastero, vé con quien te admira aunque le maltrates, porque aquí en mi vida,...,Vida...yo ya no te quiero.


viernes, 17 de junio de 2016

Maduro. Como para ir cayendo... del árbol. (Humor)



¡Valiente engaño!,

 Que la madurez es la mejor edad...dicen,..¿para quien? ¡¿ para el que se presente a Pápa?!..,

Que la madurez es una moñiga muy gorda, por más que queramos echarle flores, la edad madura...

Dícese de aquella que va desde que empiezas a pensar lo que pondrán tus hijos en la banda de tu corona de flores, hasta que tienes claro que pondrán  lo que te cubra el seguro que deberías irte ya haciendo..., aunque sea " descanze en pá"...

Ésa etapa...no nos engañemos...es una estafa¡¡, Que dicen que hay que  mejorar, conocernos...aceptarse...vamos, mirarte en el espejo, recién levantada  y decirle... a ésa vieja histérica dependiente del maquillaje en barra que está frente a tí y que da pena...."te quiero", "así tal y como estás..."...venga yaaa, ¡...YO LO QUE QUIERO ES TENER EL CULO PRIETO!

 Porque no te engañes...tu vas para abajo y sin frenos por más que te hagas tatuajes en la calva y te pongas piercings en el intestino grueso.

¿Tu crees que te van a decir la verdad?  ¿Tu crees que te van a contar que cuando te despiertas por las mañanas estas como si te hubieran congelado con Disney? ¿Te van a advertir que hay veces que te duelen hasta órganos que ni siquiera tienes?,
¿Que ya no ves bien?, ¿ni oyes bien...,¿ ni retienes la orina...bien?,
O lo más frustrante de todo...¡que cada vez te pareces más a tu madre!...¡¡y empiezas a  compartir medicinas con ella!! Ahí en plan...pásame 10 mg de ésa máma...que me pone buena buena...

Sí es cierto, que empiezas a cuidarte más, pero principalmente para no caer en una depresión profunda, y  te motivas desde por la mañana poniendo "Buenos días¡¡" con una fotito con frase... en todos los grupos de wassap, el  del Yoga, el del gimnasio al que sólo vas a pagar..., el de los amigos del Croché y el punto inglés... o si no en dos semanas sabes que estás delante de la tele apagada, en una mecedora como la madre de psicosis.

Se te pasan las ganas de fiesta, de beber, de hacer bromas, de meterte en bullas, de viajar a países exóticos, de trabajar¡¡¡...con lo que a ti te ha gustado siempre trabajar¡¡¡ Lo que pasa es que a las fiesta está feo no ir...¿y no te vas a permitir un último viaje?...así que haces un esfuerzo y te vas a un crucero...pero sin ganas.

Empiezas a plantearte muy seriamente qué es lo que has estado haciendo durante toda tu vida, y te das cuenta con asombro que todo el tiempo que creías que estabas viviendo feliz, en verdad... lo que estabas haciendo era el gilipollas. 

 El trabajo, hipotecas, niños, pareja... y después más trabajo, más hipoteca, más niños, y mucha más  pareja... la misma de siempre...además...
Pero todo eso lo hacemos felices hasta que llega el día en que tu pareja es independiente, osea, que te ha dejado. Los hijos crecen, se convierten en chavales estupendos que ya apenas te dan trabajo, ni te molestan, vamos...que parece que ni notas su presencia... y parece que estás en el sexto sentido..."en ocasiones veo hijos...".
Por otro lado la hipoteca ya no la  tienes que pagar, que alegria, .... sobre todo porque te  embargaron la casa, y vuelves a casa de tus padres a disfrutar de su ancianidad y de su tele de plasma, porque cómo te echaron del trabajo, sabés que hasta que no heredes no tendrás una de esas en tu vida,... nunca.

Para las mujeres es distinto, es una época mucho más pausada y relajada, te empieza la menopausia y de repente te sientes más segura de ti misma...vamos, que lo pasas tan mal que te la suda todo.

Recuerdas tu primera menstruación, cuando no hacías más que preguntarle a tu madre: pero... ¿a mi hermano porque no le pasa esta mierda?, a lo que tu madre te respondía:¡ Tu hermano ya tiene bastante con la mili!
Y tu te lo creías, te daban la enhorabuena y todo...los hijos de... la madre naturaleza...
Pero la cosa no queda ahí,  después vienen los embarazos, los partos, los bebés, años y años de dolor, sangre y cambios hormonales...todo con una sonrisa, que para éso luchamos por nuestro derecho al voto...
Y te aguantas....así hasta que te llega la menopausia, en la que te conviertes en una especie de arma biológica hormonal, que según te da el primer sofoco, te entran además unas ganas de pegarle una hostia al primer tío que ves... ¡que le arrancarías la cabeza después de meterlo en una sauna a 60 grados!...para que les sea más fácil comprenderte...claro.

Sí que es importante evitar que la hostia se la des al ginecólogo...sobre todo antes de que te haya expedido las medicinas para éstos síntomas sin demasiada importancia...

Aunque los hombres también pasan lo suyo la verdad...porque ellos...tienen que asimilar que su mástil no aguantará ya ni un triste clinex como vela, y que su barriga además no le dejará ni volver a ver siquiera dicho mástil ...o mastilito... y éso para ellos es importante...Oh...y esperar la muerte con la esperanza de ver cumplido el sentido de lo que como seres humanos han venido a hacer a éste mundo... ¡ver a su equipo de fútbol ganar! ...menos mal que cómo se mueren antes...sufren menos tiempo, los pobres...


Lo que sí hay que hacer es no obsesionarse con las enfermedades.
Cierto es que un alto porcentaje de personas sufren: infartos, cáncer, derrames, y accidentes múltiples  entre los cuarenta y los sesenta años, pero tampoco pienses tu que vas a tener esa suerte....si si si...dije suerte, porque  no me negarás que no mola mucho morir joven y guapo, con diez amantes de negro en tu velatorio...bueno...quien dice joven dice con alguna revisión de próstata pasada, y quien dice amantes  dice las tres abuelas con las que juegas al mus en la residencia.
En definitiva es más chulo, por lo pronto tu aspecto es mucho mejor, porque con algo de maquillaje estás seguro hasta más guapo  que los asistentes al velatorio....
salvo que te hayan encontrado los del CSI Miami...

 Y lo mejor es que la familia y los amigos se quedan con un sentimiento de..."pobrecito, se ha muerto en lo mejor"...y tu desde el más allá partiéndote el culo : ¡ Sí compañeros..., y ustedes os vais a tragar la demencia senil, los pañales y los dientes postizos¡...y para que lo sepáis...para vosotros no va a haber pensiones¡

Lo malo es que yo creo que voy a vivir muchos años, lo bueno es que podré contar a los que en ese momento estén entrando en la madurez que es la mejor etapa de la vida....jejeje

Bueno en verdad esta bien madurar, tampoco es tan malo, puedes hacer cosas como...

....espera...

bueno y además...

yo creo que si lo pensamos...

Mira, seamos honestos madurar es una mierda, pero aun así aprovecha, porque para mi que envejecer seguro que es mucho peor...Por cierto me voy que tengo cita en el médico...y me estoy orinando.

A madurar...



domingo, 24 de abril de 2016

LA MARIPOSA. (Narrativa)




Eran las tres de la tarde aproximadamente. Estaba en mi cama, había desnudado mi corazón y tenía el alma descansando en la silla, las fuerzas las había ido dejando caer por el suelo poco a poco según había vuelto a casa la noche anterior.
Nada estaba mal en verdad, pero tampoco nada estaba bien, y estuve largo rato abstraída en la nada.

De repente me pareció ver casi a los pies de mi cama unas motas de color brillante removiendose en el aire. Toque la colcha intentando discernir si eran mis ojos o un reflejo de la luz, y las luces cesaron unos instantes, pero antes de que pudiera pestañear, esas motas de luz comenzaron a brillar otra vez, a hacer un remolino minúsculo, y una suave brisa removió todo a su alrededor llenando la habitación de una especie de primavera.

Yo apretaba mis incrédulos ojos pero no tarde más de un segundo en quedar absorta ante aquello que estaba sucediendo.

Poco a poco pero de forma mágica aquellas luces fueron tomando forma, y cómo si fuera un sueño se transformó en una pequeña y dorada mariposa que movía sus alas con un candor que me hizo enamorarme de ella.

Durante unos instantes descansó a mis pies como si esperara retomar su existencia y luego empezó a volar por toda la habitación iluminando rincones y formando estelas de polvo brillante, hasta que pausada y delicadamente se posó en mi nariz...

Yo la miraba como una niña absorta con los ojos bizcos, pero al momento despegó de mi nariz para revolotear por toda la habitación. Yo la seguí sin pensarlo, voló reclamándome muy segura hasta la puerta.

La abrí y salió de la habitación escaleras abajo,  parecía exactamente a dónde quería ir y aunque yo que no entendía nada sólo sabía que necesitaba seguirla.

Salí a la calle en pijama y descalza con una sonrisa de oreja a oreja mientras seguía a aquella preciosa mariposa que volaba haciéndome casi bailar en su busca.

La gente se me quedaba mirando, no sé si más por mi aspecto o por mi actitud, aunque supongo que ambas cosas eran igual de meritorias. Cruzaba calles sin mirar semáforos, no me di cuenta ni cuánto tiempo anduve persiguiendo aquel bichito mágico que había conseguido ser el centro de toda mi atención, hasta que llegó a un parque y se posó al filo de una pequeña fuente.

-¿Que hay aquí?, pregunté presa de mi propia fantasía.

La mariposa empezó a hacerse una especie de crisálida que se fué convirtiendo en pez, un precioso pez dorado y con una larga cola que  saltó al estanque...

-Pero... ¡ahí no puedo seguirte!..Le grité.

El pez dorado saltaba una y otra vez insinuando que tenía que seguirle allá a donde fuera. Así que sin pensarlo metí un pie en la pequeña fuente y aunque creí que tocaría el fondo parecía que había algo más allá debajo del agua...metí el otro, cogí aire y me zambullí en aquellas aguas oscuras. Sólo podía ver la luz del pez que delante de mí me indicaba el camino por el que yo debía bucear. A mi paso notaba como si cosas oscuras rozaran mi piel, pero nada me asustaba, nadé mucho tiempo tras aquel pez de cola brillante, más del tiempo que nadie podría aguantar sin respirar bajo el agua, pero yo no sentí en ningún momento la falta de aire, hasta que el pez saltó a través de la luz que parecía una salida, y yo tras él, aparecí en un gran lago, <<¿Donde vamos ahora?>>, pensaba, algo desorientada, nadé hasta la orilla y miré a mi alrededor, estaba en un inmenso y frondoso bosque verde.

El pez no estaba, y por un instante me asusté, cuando pasó a mi lado a galope un caballo dorado, Corría arriba y abajo con sus largas crines mágicas hasta que se paró ante mí y agacho la cabeza...monté sobre él y me llevó a través del  gran bosque verde, abrazada a él ya no tenía nada que temer...mi mariposa, mi pez, mi caballo mágico...llegamos a una gran ladera y el caballo empezó a galopar, me agarré a su cuello y cerré los ojos, al final de la ladera había un gran precipicio, el caballo corría cada vez más y más, el viento me asustaba un poco pero mi corazón latía de felicidad hasta que llegamos al filo del precipicio.

Bajo mis manos las crines se hicieron plumas y el galope cesó, ahora me sentía flotar en una sensación de paz que llenó todo mi interior...cuando abrí los ojos volaba muy muy alto sobre un gran cóndor dorado. Siempre tuve miedo a las alturas pero ésta vez me sentía segura y libre, pues sabía que nada malo podría pasarme...el aire era frío y la tierra parecía un precioso juego de colores y formas  divertidas,  ya nada me importaba.
Me llevó por encima del mar de nubes, el tiempo parecía haberse detenido hasta que el gran pájaro empezó a parecer cansado, comenzó a apagarse. Bajó torpemente hasta una montaña algo angosta me dejó suavemente en el suelo y cómo si le doliera comenzó a tornarse nuevamente caballo, monté sobre él. Sentía como su cansancio me cansaba y se volvía cada vez más gris y triste.

Llegamos hasta la orilla del lago donde se desplomó al suelo, retorciéndose dolorosamente se volvió pequeño hasta convertirse en un pequeño pez enclenque y amoratado que yo eché angustiada al lago, y al que seguí temiendo que no le quedaran fuerzas para llegar hasta el otro lado de aquellas oscuras aguas, a aquella pequeña fuente de aguas sucias a donde me llevó siendo aun una mágica mariposa...

Ahora dentro del agua yo no veía nada, nadaba y nadaba, casi sin fuerzas, pues ahora el aire sí me faltaba, creí perderme para siempre en aquella oscura muerte, hasta que ví el pequeño rayo de luz y salté buscando el aire desde el fondo de la fuente, de aquel parque perdido.

Respiré profundamente y busqué el pez o  la mariposa, algo, mi mágico amigo...necesitaba que me guiara de vuelta a mi hogar, a mi casa.

Salí de la fuente con mi pijama empapada, descalza y sucia, pero no encontré a aquel ser. Cuando levanté la cabeza lo que había era mucha gente, unos miraban con cara de miedo, otros me hacían fotos y se reían, y otros simplemente me observaban con gesto de preocupación, pero nadie se acercaba.

Tardé un rato en recuperarme, respiré profundo y pensé - Todo ha sido un sueño y pronto estaré en casa-  Cuando noté algo oscuro removiéndose a mis piés. Deseé que fuera mi pez, o mi mariposa...me sentía perdida y necesitaba su magia, pero sólo hallé una flor marchita, seca y ennegrecida.

Entendí que aquella flor había sido la mariposa, el pez, el caballo y el cóndor que un día me hicieron salir de mi cansina tristeza, pero también supe que la magia había muerto y aquella flor era lo único que quedaba de mi fantástica aventura. La tomé con cuidado entre mis manos, y ya sola pero decidida busqué el camino de regreso a casa.

Anduve cansada, con sed, con hambre, días y noches, con aquella flor muerta entre las manos, hasta que conseguí encontrar el camino de vuelta, y llegue a mi casa, entré y subí a mi habitación, dejé la flor con cuidado en mi almohada, me acurruqué a su lado y me dormí recordando las maravillosas aventuras que había vivido junto a ella.

A la mañana siguiente me desperté, Nada estaba mal en verdad, pero tampoco nada estaba bien, y estuve abstraída en la nada durante largo rato.

De repente me pareció ver casi a los pies de mi cama unas motas de color brillante removiendose en el aire. Toque la colcha intentando discernir si eran mis ojos o un reflejo de la luz,  las luces cesaron y ya no volvieron a aparecer. Recordé entonces una aventura que juraría haber vivido, ¿Una mariposa?...¿Un pez?...¿Un caballo?..,volar más allá de las nubes, busqué entonces algo que creí haber dejado en mi almohada, pero sólo encontré la soledad, el vacío y la humedad de mis lágrimas.

La mágica juventud nos lleva más allá de nuestros sueños, pero hemos de saber que el camino de vuelta lo haremos siempre solos, y viendo como aquello que un día nos hizo sentir vivos va muriendo  para siempre en nuestras propias manos.