domingo, 17 de julio de 2016

MENSAJE EN UNA BOTELLA.




Hola mi amor: ¿cómo estás?, ¿piensas alguna vez en mi?... dudo que llegues a leer ésto, éstas palabras que navegan perdidas en el océano de nuestra existencia.

Quizás debiera desear que estés bien, y por ello así lo espero, pero quizás en verdad deseo más que me extrañes cada minuto del resto de tu vida, como yo a ti te extraño.

Por aquí las cosas están bien, los días pasan y ocurren historias, buenas, malas y sorprendentes. Cada día aprendo algo a base de dolor, y siento que subo un escaloncito más, para llegar a ningún sitio donde nunca he querido estar, pero que me llevará seguro, lo suficientemente lejos cómo para no volver nunca más.

Te echo tanto de menos. Aunque estoy casi segura que sería incapaz ya de soportarte instalado en mi vida y en mi alma como entonces, pero necesito recordar lo que fui a tu lado, lo que hiciste que fuera para ti...Y con las heridas ya curadas, y con apenas esos cuatro escalones subidos, puedo ver que nuestro pasado se ha convertido en la leyenda de mi alma, por siempre ya solitaria.

No puedo amar, ya no, nunca después de ti, Como una una viuda resignada me aferro a ésa dramacomedia que fue nuestra vida juntos.Ése empezar equivocado, ésa locura sana y rota, ése soportar lo insoportable sólo por sentir el amor más grande que nunca hayamos sentido..bueno...perdón...que sentí yo, pues no pongo la mano por lo que me amaras si es que alguna vez me amaste.

Yo si sé para mi desgracia, que no hubo ni habrá nadie más, Lo sé desde aquel último día, tu última mirada, la última palabra que cómo una daga clavaste en mí.

Pero olvidemos el pasado, no sabes cuanto daría por abrazarte fuertemente un instante y que en ese instante terminara el mundo. Si, si....ya sé, no puedes volver pues sólo existes ya en mi cabeza obtusa, pero en contra de toda ley racional necesitaba irremediablemente mandarte, puede que el último mensaje en una botella,

¿Te puedo preguntar?

¿Por qué?
¿por qué hoy añoro lo que un día odié?
¿por qué no perdoné?
Si apenas había nada que perdonar...
¿Por qué pedí el Grial?...el infinito, lo imposible.
¿Por qué de todos mis pecados saqué el orgullo?
¿Por qué sigues en mi mente como tumor que me mata día a día?
¿Por qué sigo excusando tu ausencia?
...días y noches y noches tras días...
Nadie podrá ocupar tu sitio
viejo, desatendido y roto.
Escondido en el trastero
del dolor más fuerte de mi pecho,
pero siempre esperando el momento
que vuelvas a reinar mi alma...
ésa que sólo tú has visto
y que se apaga poquito a poco ,
en agonías del corazón
del que siempre has sido tú...
...el dueño.


Perdóname por no olvidarte, perdóname por seguir adelante con la carga de tu ausencia, por haberme vuelto bruja, fría, imposible, sabia. Por no haber sido "yo" cuando fui para ti, quedó yerma la tierra que ya nunca acogerá otro amor, y que ya siempre será en mí tu desierto...donde ando perdida en tu busca, sin motivo, sin fundamento, a pesar de las tormentas, a pesar de que no hay nada, nada, nada...quizás un día crea verte cómo a un oasis, y decida morir al instante, sin andar ni un sólo paso, para poder no saber si eras una verdad o no....si lo fuiste o todo fue un sueño.

Siempre tuya.

Tu maldita Sirena.