miércoles, 6 de julio de 2016

HOY SOMOS TRES PARA CENAR





Yo he podido ver el miedo y el dolor en el corazón de muchas personas, y ver cómo ése miedo y ese dolor les parte el alma sin remedio.
Aprendí que mirar lo que a nadie le gusta ver me enseña a ver lo que no puedo mirar, mi propio miedo y mi propio dolor. Y me ayuda a darme cuenta de lo afortunada que soy, de cuan grato ha sido mi camino, cuanto me quejo sin motivo y cuan bien lo estoy haciendo.


No es cuestión de compararse con los demás, pero inevitablemente tenemos que poner en una medida nuestra infelicidad y nuestra preocupación para saber si estamos en lugar o no de ejercerla o simplemente somos unos malcriados de la vida que se permiten el lujo de llorar sin motivo real.

Yo soy muy quejica, ay..., yo veo que el baso está siempre vacío del todo cuando le queda más de la mitad, yo he venido a este mundo a sufrir como los "sufridores del 1 2 3", como las dolorosas, yo tengo que sentir que mi vida tiene interés aunque sea mirándola como un drama porque nunca fue una gran historia. Yo quiero dejar una huella, yo quiero sentir que no pasé por aquí en balde.

Yo, yo, yo...ése es el principio del fin, pensar en mí más de lo debido. Por suerte o por fortuna, no estoy sola, somos muchos los que nos sentimos abrumados por las circunstancias de la vida. Los fracasados que creemos que la vida de los demás es mejor, sólo porque lo parece, lo aparenta o así nos lo contaron, aunque nuestro único fracaso sea creerlo de verdad.
Cuando la verdad es que ésto es una batalla campal a muerte, donde defendemos el aire que respiramos, y donde no hay aliados, donde los débiles son los que más necesidad de amor tienen, y los poderosos los  más egoístas,

¿Cómo puedo ayudarte amigo?, ¿Cómo puedo ayudarme a mi misma?
Cuando el miedo y el dolor se apoderan de mi corazón,  y me siento el ser más desgraciado del mundo...aun sin serlo..¿Cómo hago para que pase el dolor?...

Tengo malas noticias, el dolor y el miedo nunca se irán, siempre van a estar a tu lado hasta el último día de tu vida...tendrás que aprender a vivir con ellos, tendrás que aprender a ver que quizás son menos horribles de lo que parecen, mira bien a los demás, todos parecen felices aunque sus miedos son los mismos que tu un día vencistes y su dolor está esperándoles en la siguiente esquina por donde tu ya pásaste un día...y ves que tu camino no fue en vano y que tus éxitos te han hecho dueño de tu propia vida.

Tendrás que aprender a darle a tus compañeros de viaje su justo valor. Ni caso. Porque ésos macabros amigos se sentarán contigo cada día a comer,  dormirán a tu lado, estarán siempre dirigiendo tus actos y no te dejarán nunca, ni un solo día, ya no habrá descanso...yo creo que lo mejor es mirarles a la cara, reconocerlos, aceptarlos y aprender a vivir a pesar de ellos, lo mejor que buenamente podamos.

El dolor y el miedo siempre gritan, y pueden llegar a convertirte en un trapo: No puedo¡¡...Ayuda¡¡...es el fin¡¡....que más quisieras...todo pasa, y los inseparables amigos te contarán cada día una nueva historia, que te creerás a pies juntillas y te paralizará si eres necio o que  ignorarás para poder seguir respirando si eres listo.

Vienen tiempos difíciles para todos, siento mucho no poder salvar a nadie, apenas a la mujer que me trajo al mundo y dos personitas que yo engendré...no hay más, no debe haberlo, es poco y mucho, es importante y carece de importancia, es lo que hay...y es lo que hay...los días pasan uno tras otro,  sirvan o no y yo he aprendido a reírme de mi miedo y mi dolor contándoles lo absurdos que se sentirán cuando yo ya no esté.

He aprendido a no creer del todo nada de lo que me cuentan. Yo, que me pensaba manipulada por mi propia vida he podido ver un poco de la verdad, que es la verdad con la que voy a calzar este alma maltrecha y descuadrada. Y la verdad es que quienes más sufren son aquellos que no quieren sufrir, y que nuestros ojos pueden ver pero también están para llorar, que recorrer esta vida sin esos dos compañeros tan especiales haría nuestro camino más aburrido e inútil...y que en verdad no rompen nuestra alma si no que la hacen más fuerte y más brillante para nuestro siguiente paso...cuando ellos se queden sin nadie a quien asustar ni hacer ningún tipo de daño.