lunes, 20 de julio de 2015

¡¡LO ENCONTRÉ!!

Lo encontré. Cuantas veces lo habré dicho en mi vida...me siento como una idiota, sé que me arrepentiré de haberlo dicho, sé que en cualquier momento me daré cuenta de la torpeza, pero ahora mismo es lo que siento, y he decidido que aunque cambie de opinión mañana, hoy me voy a permitir esta sensación de plenitud y seguridad.

Encontré al amor de mi vida.

Lo sé porque no soy capaz de encontrarle ningún defecto, y yo soy de sacarle defectos hasta a los diamantes, porque el miedo y la experiencia me han hecho ser puntillosa y desconfiada hasta el punto de saberme sola para toda la vida, idea que gana peso con el paso de los días.

Pero ahora aquí estoy, enamorándome a fuego lento, aunque yo soy un volcán emocional y visceral que en cuanto encuentra una isla nada sin parar, sin medir sus fuerzas, sin mirar las olas...inconsciente en mi exagerada personalidad. Pero en esta ocasión los años me han enseñado a meter el freno, relajarme en mi debilidad y dejar cansada que me lleven las olas hasta la orilla...así que con los nervios desquiciados y sin dormir espero que pasen los minutos, las horas y los días para verlo o al menos mandarle un mensaje. No tengo que explicar que a mis años ésto es un regalo del cielo que temo no me de tiempo a pagar, pero lo acepto con absoluto agradecimiento, hoy soy feliz, mañana Dios dirá, hoy solo quiero pensar en él y mañana puede que le tenga que olvidar, pero en el fondo de mi corazón...¿para que engañarme?en el fondo de mi corazón lo que hay es una pelea tremenda entre los sentimientos partidarios de aceptarlo como amor y los que me dicen que corra para el otro lado.

¿Pero porque tiene que ser tan complicado?. Una niña sentada a la sombra de un árbol desojaba una margarita diciendo: Me quiere,  no me quiere, me quiere...Al otro lado del árbol un niño desojaba una margarita diciendo: La quiero, no la quiero, la quiero...

Cuando nos enamoramos es cuando más claramente sentimos esas cuerdas invisibles que nos atraen de una forma mágica hacia la otra persona. El pensamiento es solo el principio, todos nuestros actos van dirigidos y dedicados a nuestro ser amado, nuestra piel, nuestros ojos, nuestra sonrisa, todo nuestro cuerpo brilla como el mismo sol, y aunque nos increpen o se nos caiga la tostada boca abajo, no nos consiguen enojar, es una sensación asquerosamente maravillosa.

Y ahí estoy yo, como una adolescente con el corazón en un puño. Me doy cuenta de lo "moñas" que estoy porque no me molestan las películas de amor, y escucho canciones de amor sin revolverme, yo que siempre dije que el amor es una repercusión química y que es nuestra naturaleza animal, y que bla...bla....bla . Me desdigo, aunque mañana tenga que desdecirme otra vez, el amor es el poder más maravilloso que tenemos los seres vivos, porque también es algo que todos los seres vivos compartimos, los mosquitos incluidos, es una energía que sale desde dentro de tus entrañas y sea para un hombre,  para un hijo, o para una madre, tenemos que terminar rindiéndonos ante él, el dueño de nuestros actos, disfrazado de odio en muchos casos,  asesinado y olvidado, pero siempre presente.

Según  estudios antropológicos, existen muchas culturas que tienen otro trato con el amor. Los asiáticos por ejemplo no lo buscan, tampoco huyen de él, pero si no están enamorados pueden igualmente contraer matrimonio y formar una familia estable, porque para ellos el amor tiene un concepto distinto, basado en la unión y la protección. Para algunos pueblos del amazonas el amor es una enfermedad, no son aceptados socialmente cuando están enamorados alegando baja concentración y desatino. Y por supuesto no podemos olvidar todas esas culturas en las que el matrimonio es un mero negocio, y el amor va bajo tierra.

Creo que lo mejor que nos puede pasar es enamorarnos, y si quieres mejorarlo cuéntalo, escribelo donde más gente pueda leerlo, siéntete orgulloso de lo que te está pasando como ahora me siento yo, ponte en pelotas y ríete hoy que puedes, ya está bien de ocultarlo como si fuera pecado, ¿Que cuando nos rompen el corazón nos sentimos ridículos?, pues si. y lo estamos de verdad, pero a mi eso no me ha de desmerecer lo que ahora estoy sintiendo, lo que hoy la vida me está ofreciendo, pensar en alguien y sonreír sin más...Y ahora me voy a escribirle un mensaje, ¡ay! ¿Y que le digo?¿Le digo que reconocí mi amor ante el mundo entero?...