viernes, 9 de octubre de 2015

CARTA AL SR. RAJOY

Sr. Presidente del Gobierno Español:

Me gustaría dedicarle esta carta, y desearía con ella hacerme la voz de muchos españoles que están viviendo bajo su política de Gobierno y que como yo se encuentran en una situación de miseria y ruina.

No entiendo apenas de política, y es por ello que no voy a hablarle de ella. Me gustaría hablarle como al hombre que atendería a una anciana que se cae en la calle, o que dedica su último pensamiento del día a sus seres más queridos.

No tengo trabajo. Soy uno más de ese gran número cambiante de españoles que no tienen nada que hacer el lunes por la mañana. Sé que éste problema le preocupa, pero también sé que lo que le preocupa es sólo un  número de una estadística, no las personas que están detrás.

El país está cayendo en una depresión bipolar, por un lado los que tenían  algo cada vez tienen más,  y pueden permitirse jugar su "Monopoly" personal, comprar, vender, mover dinero, cosa que todos sabemos que es lo que mueve la economía, aunque en nuestro caso mueve la corrupción principalmente. Pero el problema es que la otra mitad del país, los que tenían poco ahora ya no tienen nada, y no sólo no pueden mover la economía si no que además tienen la manía de darse a la mala vida, morir bajo cartones en la calle, caer enfermos, robar en establecimientos, traficar tabaco, etc...Usted no gobierna un país Sr. Rajoy, gobierna dos clases de españoles, pero las gobierna con las mismas normas burocráticas absurdas, aunque para uno sea una propina lo que para el otro es la diferencia entre comer o no comer. En este caso no se sabe ni siquiera quienes son los buenos y los malos, porque yo creo que aquellos que tienen para pagar millones de fianza y librarse de la cárcel, no deberían tener necesidad de robar, ¿o si?, mientras que los que no tienen nada, si roban por necesidad no se pueden librar ni de la más mínima multa..

Me he puesto a buscar trabajo, llevo más de un año, pero para mí no hay nada. ¿Y sabe porqué? porque no tengo treinta años. Han creado ustedes, el gobierno,  un maravilloso "Carnet Joven" que da una bonificación fiscal a las empresas que ejerzan la contratación de los poseedores de este don, y han conseguido que descienda el número de parados en la franja de edad bonificada, enhorabuena, han conseguido incluso que se rescindan contratos para cambiar por personal más joven, pero mi pregunta es ¿que pasa con los demás?. A los que perdimos nuestros trabajos cuando la crisis llegó, se nos ha castigado sin bonificación ninguna. No lo entiendo. Si con el sueldo anual de un ministro tendríamos para bonificar a todos los empresarios de Andalucía para que pudieran contratar a quien les diera la gana. Y sobre todo a nosotros, que fuimos los que cuando teníamos treinta años tampoco teníamos trabajo porque entonces a los que se apoyaba era a los de cuarenta. Nosotros que confiamos en el gobierno y su publicidad política, viviendo en la burbuja económica felizmente, sin saber el daño que nos hacíamos, porque en ese momento "España iba bien". Nosotros también movimos mucho dinero, compramos casas, coches, prestamos, lujos...que aún estamos pagando, lo malo es que ahora usted se ha olvidado de nosotros, la generación que se rompió en dos cuando todo estalló, la pobre clase baja que cayó al vacío cuando la economía Española se rompió.

Hay 26.000 parados en España, medalla de plata después de Grecia entre los países de la Unión Europea. De ese número, una gran parte son parados de menos de veinticinco años, que aunque sea una edad maravillosa para entrar al mercado laboral, no es la edad en la que más se necesita estar en el mercado laboral, porque por norma general a esa edad estamos aún en preparación y carecemos de cargas.

He querido profundizar para saber la diferencia en la tasa de paro entre los menores y los mayores de treinta años, pero tras investigar un poco veo que la  franja principal de medida que aparece en todas las encuestas se coloca desde los veinticinco hasta los sesenta y cinco años, y no aparecen a primera vista datos diferenciados por décadas dentro de todo ese amplio espectro de edad. Con lo cual es muy difícil saber cuantos padres y madres de familia están recogiendo comida en los economatos sociales para alimentar a sus hijos, a cambio de que los universitarios de treinta años puedan permitirse dar consejos de máster y competitividad laboral, sólo porque al empresario le conviene más fiscalmente.

Así que en vista de que España es un país para ricos, y o jóvenes he decidido emigrar a otro sitio, donde me sea más fácil ganarme la vida y mantener a mi familia. y resulta que incluso con crisis la mayoría te da más oportunidades de las que nunca hemos tenido aquí.

Ahora me vienen a la memoria esos años de la posguerra, en los que las coplas cantaban las penas de los emigrantes por tener que marcharse fuera. "Adiós mi España querida...", aunque yo sinceramente creo que me iré con una sonrisa, porque somos un país que nunca se quiso, con la autoestima baja, y donde el resto del mundo se limpia los pies para entrar y salir de sus gobiernos. Me avergüenzo de ser española. Me da igual el partido que lidere el país, si unos engañaron, los otros mintieron, y los siguientes robaron y los últimos extorsionaron.

Soy consciente de la insignificancia de mi escrito, soy consciente de que la conclusión será que soy más verde que amarilla. La verdad es que en este caso lo único que desearía es que mis palabras fueran la voz de muchas personas, que se compartiera esta carta, y se le sumaran muchas cartas más, y llegaran hasta usted, y que en cada una de ellas viera a esa persona que pasa hambre, y no una décima más en una cifra. Y quizás si dentro de su corazón queda algo de orgullo por su país puede que se ponga los pantalones de una vez y nos saque de esta guerra sin enemigo que está matando España, aunque creo sinceramente, Sr. Rajoy, que ni siquiera en usted quede algo de orgullo por ser español.

Atentamente: La demandante de empleo 15.452.