miércoles, 10 de junio de 2015

¿El Móvil o la Vida?...pues va a ser la vida.

Hace unos días tuve la mayor desgracia que  puede ocurrirle a una persona que viva en el siglo XXI, se me rompió el móvil. Desde el mismo momento en que sentí el "Crach" de la pantalla empecé a sospechar que algo horrible iba a pasarme. Aunque funcionaba más o menos, al verlo todo destrozado temí por su integridad, y aunque arreglarlo cuesta casi como comprar uno nuevo, al explicarme el dependiente toda la información que podría perder en el cambio, decidí dejarlo en la tienda para que lo pusieran bueno y volver a tenerlo lo antes posible a salvo en mis manos.

Teniendo en cuenta que mi móvil es "marca blanca", lo que me dieron para suplirlo fue una "cosa que se abría", que no tenía internet ni wassap, y que al no admitir mi tarjeta de memoria me dejaba sin un solo contacto, por lo que aquel chisme enano y redondo solo servía para que me llamaran...y pregunté pero ¡¿quien?! ¿ hoy día no llama nadie!, ¿Estamos locos?, ¿Cómo creen que una persona puede estar sin wassap, sin internet y sin contactos dos días?

Durante las siguientes cuarenta y ocho horas anduve con aquella cosa que no me servía para nada en el bolso, dos días en los que no supe exactamente encontrarle ninguna utilidad, tuve que preguntar para encontrar una dirección, incluso alguna vez que sonó milagrosamente como no reconocía el tono no lo cogí, con lo que la incomunicación se convirtió en un martirio. Durante la primera noche una sensación de vacío existencial me tenía absorta en unos pensamientos que se frustraban continuamente, todo lo que se me ocurría hacer estaba en mi móvil, una foto, escuchar música, charlar con los amigos por mensajes, calcular los gastos del mes, mirar mi agenda...el tiempo parecía haberse detenido, me sentía como si hubiera viajado a las Maldivas, (Conferencia de las Naciones Unidas sobre los países menos adelantados (UNLDC-IV) , las Maldivas en 2011 declarado como país con menor adelanto tecnológico). Nunca pensé que una maquina pudiera hacer tanta compañía y me di cuenta de lo que realmente está haciendo ese instrumento del demonio en la sociedad actual.

Si alguien ha tenido una experiencia similar sabrá de lo que hablo cuando afirmo que tenemos un problema, esa tableta negra que parece inofensiva puede dejarte sin trabajo y sin familia si se lo propone. En nuestra sociedad nos hemos acostumbrado a hacer todo desde nuestro móvil, por lo que la carencia de éste supone un problema tal, que ya no estamos hablando de comunicarnos, si no de "estar", porque lo que hacemos al desconectar nuestro celular es desaparecer, incluso para la ley, solo por el echo de tener un móvil encima pueden localizarnos, saber nuestros pasos, y sacar toda la información referente a nosotros, aunque sea en pro de la ley, es un dispositivo más con el que nos tienen controlados desde las altas cumbres de nuestros países capitalistas, y que nos incita al gasto y al consumo alarmantemente.

Siempre me reconocí adicta a la tecnología de la comunicación, pero no sabía lo que dicha tecnología estaba haciendo con mi vida, y resulta que gracias a este fatídico percance creo imaginarlo. Normalmente no me siento sola, cuando tengo mi móvil soy como dueña de mi tiempo y mis deseos de información y entretenimiento están satisfechos casi al instante,¡ y eso es fantástico!, lo malo es que no estoy a solas y que mis deseos de información y entretenimiento están satisfechos siempre al instante...quiero decir que eso no creo que sea exactamente bueno para las personas, tenemos que sentir ese descanso, estar con nosotros de verdad, no estar a solas pero hablando con toda la pandilla, y debemos aprender a entretenernos con cosas reales, físicas, yo por ejemplo a la segunda noche sin móvil me puse a dibujar, cogí un papel y un lápiz, ¿se lo pueden creer?, creo que suena hasta ridículo.

Esta dependencia me preocupa, este nuevo vicio sin reprender. Ya alguna vez escribí algo advirtiendo su posible peligro, pero ahora lo tengo claro, no quiere decir que vaya a dejar de mandar emoticonos y bajarme música, pero al menos sabré que las cosas importantes de la vida no se deben guardar en algo tan delicado porque yo confío más en una simple libreta,  y he decidido que a ratos lo apagaré para poder "no estar", encontrarme con mi yo interno, hacer papiroflexia y soñar que me mudé a las Maldivas..., unas islas por cierto preciosas, que busqué en internet desde mi móvil en cuanto lo recogí,  y que me encantó compartir con  todos mis contactos...¿Quien dijo miedo?