miércoles, 11 de marzo de 2015

Ser Feliz es Fácil

A veces lo tenemos todo para ser felices, la vida nos brinda todas las herramientas para construir una vida sana y feliz, pero todo lo que nos rodea son señales que nos provocan deseos continuos de todo lo que no tenemos. Vamos por la calle y los escaparates nos dicen "Esto no lo tienes", la publicidad nos enseña un aspecto impecable de vida y una belleza que tampoco tienes, cualquier canción te recuerda que o estás mal con el amor, o no tienes amor, y tus amistades, familiares siempre te recuerdan las facultades emocionales, laborales o personales que tu admiras y no tienes. Pero ésto no es algo que le ocurra solo a las personas envidiosas, realmente es algo que nuestra mente está procesando continuamente y en un nivel de consciencia diferente en cada persona, habrá individuos que no crean de verdad desear nada, por sentirse satisfechos con su vida, pero por mejor que nos vaya, en prosperidad y amor, siempre hay algo que deseamos, porque la cantidad de información que nos llega del resto del mundo hace que nuestra mente inicie un protocolo de "ilusión y deseo" por poseer aquello que menos  podamos conseguir. El final es que en algún momento de nuestra vida todos nos sentimos afligidos por eso que sabemos que nunca será nuestro. No importa que tengamos lo suficiente para ser dichosos, siempre nos aburriremos de nuestra felicidad y buscaremos algo más. 
Aunque les parezca increíble en las culturas orientales y ciertos tipos de filosofías sociales, ésto apenas ocurre, a los niños de las sociedades no capitalistas, lo que les enseñan es a "aguantarse", es una expresión dura a nuestros oídos, pero totalmente correcta para ellos, niños y niñas orientales (por poner un ejemplo) de cinco años saben perfectamente que no deben, no solo no quejarse hacia los demás, si no también basar su bienestar en no quejarse ni para si mismos, aprenden a aguantarse y ser feliz con lo que tienen. Eso no significa que sean personas que no quieran prosperar, para ellos es muy importante la prosperidad, pero no porque puedan tener más si no porque les hace más honorables.
Todo ésto viene a decir que en occidente lo tenemos más difícil para ser felices. Necesitamos demasiadas cosas, y nunca estamos conformes. Hace poco conocí a una persona que; como muchas ; no entendía que era más sano bajar tu nivel de necesidad para poder bajar tu nivel de trabajo y responsabilidad. Como bien dice el refrán "no es más rico el que más tiene si no el que menos necesita. Pero recalco que no es cosa nuestra, que es nuestra cultura milenaria, porque deshacerse de los deseos materiales es fácil, lo más duro es aprender a aguantarte en los deseos emocionales y en los sentimientos, el dolor, físico o emocional nos hace gritar, enfadarnos, sentirnos desgraciados, y resulta que éso que nos hace sentir ese dolor también tenemos que desecharlo de nuestro deseos, pero de buena gana y con consentimiento de nuestro yo más interno. Que ser feliz empieza por mirarse dentro, y apreciar lo que tenemos, y decirle a nuestra mente que nuestro único deseo debe ser... querer ser de verdad feliz.