sábado, 10 de septiembre de 2016

A MI NIÑA...




Un nuevo día llega. Está amaneciendo en mi ventana. Y yo he pasado la noche sin poder conciliar el sueño. Vueltas y vueltas en la cama y en el pensamiento. Encasquillada en el absurdo y la repetición de razonar una y otra vez, lo que no tiene razón y es la razón absoluta a la vez.

Amanece...Gracias,  Aunque soy agradecida sólo de palabra, porque en mi corazón hay una niña que llora incomprendida y olvidada. Una niña falta de cariño y amor, de respeto. Despreciada y envidiada por ser distinta, esperando a que alguien la salve. Y esa niña no entiende por qué, si  lo único que ha hecho es amar a los demás y ser obediente haciendo todo lo que ellos querían,  está encerrada y sola.

Ay, pobre corazón con demasiado sentimiento para ser de un animalito. Todo termina, igual que terminó ya la noche, y todo empieza, un nuevo curso, un nuevo año, un poco más desgastado que el anterior, pero lleno de esperanza, como el nuevo día que empieza. Un nuevo día que esa niña no puede ver porque le cerré puertas y ventanas, para ocultarla de todos los peligros y que no le hicieran daño, tanto la oculté que la olvidé. Una chiquilla loca que dí por muerta hasta hace unos años y que hoy cojo de la mano para protegerla y amarla hasta el último día de nuestras vidas.

¿Por qué? si tan fácil me es, según cuento, entregarme a los demás, ¿ por qué no puedo entregárselo todo a ésa niña?. Todo, Incluso enseñarle, educarla, orientarla, divertirla, y abrir todas sus puertas y ventanas para que pueda ver conmigo este día maravilloso que asoma gritando vida.

Todo acaba o cambia, o empieza, o....sigue...y a veces me pregunto si en verdad merece la pena. Quiero decir, sufrir....ésa costumbre que tenemos algunas personas que no encajamos del todo con el patrón social determinado. Por dinero, por amores, por dolores...sufrir por lo que puede que no pase, por lo que va a pasar seguro...sufrir como una piedra, sin sentido, penar lo irremediable por culpa de este carácter forjado al sol de una niñez imposible.


Ya está, ya ha amanecido,  y ahora veo la luz del sol brillar sobre mis pupilas,

La niña...mi niña me mira con ojillos de cansancio, y el nuevo día me ha alumbrado en mi oscuridad, las cosas van a cambiar por aquí, no volveré a dejarla sola, no volveré a buscarle problemas, la cuidaré y tendrán que respetarla...respetarme, tendrán que ser cariñosos conmigo, y aceptarme y valorarme y demostrarme con hechos y con palabras. Se acabó esperar nada de los demás cuando yo conmigo soy feliz, yo sí amo a esa niña, yo sí quiero en verdad su bien, ya no me importa lo que piense el resto del mundo, no volveré a avergonzarme de ella.

Voy a querer lo mejor para esa niña...para mi...voy a hacerme mi sitio de una vez, siempre esperé que los demás me dejaran un ladito, por no molestar, pero ahora entiendo que soy yo la que tiene que hacer hueco entre tanto niño egoísta y malcriado,..

Es como si hubiera dos tipos de personas los que se aman y los que no. Los primeros se reconocen porque tienen de todo, tienen dinero, un buen trabajo, amigos, gente que les quiere, pero ellos no hacen nada por los demás salvo urgencias, y hacen la vida imposible a los que no se aman a si mismos.

Pero gracias a Dios, y como dice el proverbio, "la verdad os hará libres", y yo he encontrado la verdad, mi verdad.  Gracias a las personas que me quieren, algunos niños perdidos que me encontré en el camino que me han enseñado a jugar con todas mis armas, y a mirar dentro de mi, ahí donde la vergüenza no me dejaba mirar.

Es maravillosa la vida, cada amanecer es la oportunidad de hacer, de ser, de estar, puedes dedicarle tu tiempo y tu vida al trabajo, al dinero, al amor, a los problemas, a lo negativo...pero yo te aconsejo que mires dentro de ti...ahí si, justo donde está ése niño interior que eres tu mismo, ése niño que está abandonado y descuidado, y que si no cuidas tú nadie cuidará...y que le hagas feliz, que le entregues tu tiempo y tu mayor esfuerzo en concederle lo que siempre mereció, verás como con su sonrisa sincera frente al espejo, pronto te hará ver que su felicidad tiene el poder de cambiar y mejorar la vida, su vida, tu vida...y ya todo tendrá sentido ...porque ya habrá siempre alguien muy especial contigo...Tú.