miércoles, 31 de agosto de 2016

Tiempos de Tormenta




Tengo en la cabeza una tormenta. Vientos y nubes negras que mueve el corazón sin conciencia según me va la vida.

Ayer si, pero hoy no. Ayer...si, pero ¿hoy?...hoy no...

Todo termina...¡Qué original soy!.

 La verdad no estoy, no sé ni qué decir. 

Melodías y recuerdos de lo bien hecho y lo mal hecho se me apegotonan nadando en lo que podré hacer o lo que nunca pasará, sin pasar por el "ahora", que se me ha perdido entre tanta lluvia y tanto viento.

Durante unos meses mi vida ha sido un caos, nada pasó como esperaba, como estoy acostumbrada. Además el calor, las nubes y el levante me pusieron en baja forma, y yo fuera de mi medio...por un momento pensé que no lo iba a conseguir, pero lo he conseguido, todo ha salido bien, y yo necesito que todo haya salido bien porque me he dejado la piel y el corazón en que así sea, aunque creo que así tenía que ser, aunque no importe nada cómo haya sido.

Al fin vuelvo a mi hogar, y vuelvo mucho más fuerte, si cabe...fuerte como una tormenta, que empuja y destruye todo a su paso...demasiado fuerte para mi gusto, pero al fin y al cabo entera, viva. Con nuevas enseñanzas muy importantes cómo el saber:  que tengo que saber, cuándo tengo que dejar ir...Igual que se va cada día y no volverá nunca. Igual que se va la juventud, la vida, gotita a gotita sin que te des apenas cuenta, no se aprecia, igual que cuando la tierra gira, no podemos apreciarlo pero todo se va, y no podemos hacer nada para detener ....retener...y algún día nosotros también nos iremos con el tiempo...pero éso ya lo sabemos ¿no?.

Y mientras va cayendo lentamente la arena de nuestro reloj pues a hacer la vida, a vivir lo que toque. Tienes que vivirlo sea lo que sea, y nada de lo que te digan o hagas cambiará lo que tienes que vivir, al menos éso es lo que yo creo. He intentado evitar la vida tantas veces, pero ella me ha encontrado siempre y me ha puesto sobre sus rodillas en pompa y me ha dado fuerte en el culo por haber querido escurrirme.

Y ahora que me he convertido en tormenta, atormentada me siento. Desecha por encontrar mi orilla de nuevo, mi playa, mi sosiego...Qué mal llevo estar donde no sé estar...

Este verano ha sido una gran aventura. Brujas, ogros, ladrones y farsantes se han batido en duelo con príncipes, hadas, sirenas y  musas...y yo he quedado victoriosa, porque en todo momento conté con la astucia del dios Cronos...vamos que supe que todo era cuestión de tiempo. 

Las heridas más grandes, los más grandes imperios, los enigmas más sorprendentes, todo ha nacido y ha caído bajo su reino. Qué ser tan sabio, que todo lo termina, lo bueno y lo malo, para no aburrirte y seguir viviendo...Y debemos dejarlo ir así, dejar que la vida se lo vaya llevando todo, y mirar con sorna burlona, para que no se crea que nos está jodiendo. Así sin más, - Llévate lo que quieras que no conseguirás sacarme ni una lágrima más de las muchas que ya me has sacado.

Hoy si....pero mañana...Pues entonces ¿A qué espero para aprovechar el hoy?, el ahora...

¿Que tienes? Una tormenta en la cabeza. Vientos y nubes negras que mueve el corazón sin conciencia según me va la vida....Pues disfrútalo y coge las olas como un surfero que sabe cual le llevará a la playa. 

No sufras porque algún día la tormenta pasará, terminará, eso es lo único que sabemos con seguridad, el tiempo se la llevará y puede que antes de lo que piensas te sientas aburrido de tanta paz, que también terminará tarde o temprano...para que pueda llegar otra tormenta...y un reloj se ríe de mí pero me va a pillar sonriendo. 

No sé si se ha entendido algo...la verdad tengo una tormenta ...perdiéndose ya casi en el horizonte de mi cabeza.