Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 5 de octubre de 2016
CRONOS ( Piedra de la Filosofía)
Todo pasa. Todo pasa....Todo...pasa...Las personas, los acontecimientos, los sentimientos, la realidad, nosotros mismos.
Gracias al tiempo todo va perdiendo importancia, lo bueno y lo malo.
Como las piedras calcáreas nos muestran los fósiles, el tiempo va haciendo en nuestra alma su propia linea temporal, y lo que pasó va quedando en nuestro recuerdo fosilizado en el mismo estado en que pasó por nuestra vida, nunca crecerá, ni cambiará, ni volverá. Pero tras ese recuerdo caerá otra manta de vida con nuevas personas, nuevos acontecimientos,...nuevos sentimientos que quedarán también petrificados en la montaña de nuestra existencia.
¿Alguna vez se han dado cuenta cómo hablamos de dolencias muy antiguas?...Con satisfacción. No importa lo duro que fuera lo que nos ocurrió, lo sobrepasamos, lo superamos, y seguimos aquí...si, orgullosos de poderlo contar y a veces con una sonrisa de melancolía.
A día de hoy, yo siento como todo mi dolor y mi amor se va cubriendo, con nuevos dolores y nuevos amores, pero también con tiempos de nada, arena sin vida, que es la realmente necesaria para que ésa vida que ya no és, se convierta en un recuerdo inerte que no nos admire más que por su inminente existencia en tiempos inexistentes...
Te quise compañero,... amiga, juventud, mis bebés, mi energía, mis sueños, mi...Cuántas cosas he amado y poco a poco han desaparecido...y cuántas otras he sufrido y poco a poco se han curado. Cuántas personas nuevas han venido, y cuántas se han marchado...y ahora...sólo ahora amo lo que hoy amo y solo temo lo que hoy temo...mañana todo habrá cambiado, nadie puede detenerlo...
Perdona...no me hables del pasado, no necesito saber nada de él, aunque dicen que del pasado se aprende, pero no soy yo quien tiene que aprender de tu pasado. Cuéntame que te importa en estos momentos. Cuéntame qué puedo hacer por ti ahora. Mi yo de ayer ya no está, y mi yo de mañana no sé si estará disponible.
Prometerse en el tiempo es absurdo, es amarrarse a un Dios terrible, a lo que nadie puede controlar. A veces las personas están en nosotros durante millones de años...dueños y supremos, como aquellos grandes dinosaurios, y otras quedan en un mero accidente de la naturaleza del que no hay apenas hallazgos, pero al final, todo termina.
Todo será cubierto una y otra vez, cada segundo, cada minuto, cada día, cada año...hasta que nada signifique nada, y como dice la teoría : la suma de todas las fuerzas sea 0...y ésa nada se convierte en todo.
Mirar hacia atrás nos cuenta los hechos confusos de lo que creemos que ocurrió, y aunque estuvimos allí y lo vivimos, nunca sabremos si nuestro recuerdo es una distorsión de la distorsión de aquella realidad...que nunca sabremos. ¿Para qué entonces recordar?, ¿Para andar cómo científicos locos elucubrando si el Homo Erectus fue erectus antes que homo?...
Y mirar hacia el futuro...ay... es imposible.
Simplemente no se puede mirar porque no se puede ver, si lo miras, pondrás teorías, fantasías, elucubraciones, invenciones, deseos, expectativas, esperanzas, etc..etc..y mucho más...Y no está mal para que nuestra vida siga teniendo un sentido hacia adelante...pero hemos de saber que el futuro al igual que el pasado, no existe, aun no existe, ahora no existe.
En el juego de la vida no hay nada dicho hasta el instante que va trás el último instante, porque desde el anterior, puede ocurrir cualquier cosa, encuentras el amor, pierdes a un ser amado, dejas de ser lo que siempre fuiste, o el mundo ha desaparecido, hay incluso personas que en ese último instante volvieron a la vida...y es de éso de lo que en verdad se trata, porque la vida es el tiempo y el tiempo es también la vida.
Así que escribo. Quíen sabe si volveremos a vernos. Así lo deseo...Y ahora, sé que ésto es lo mejor que me está pasando, que tu me estés leyendo...
Vive el instante y serás eterno...
Etiquetas:
dios cronos,
el futuro,
el pasado,
el poder del tiempo,
el tiempo,
filosofía,
incertidumbre,
los recuerdos,
quiero olvidar,
recuerdos,
teoría filosófica
lunes, 14 de septiembre de 2015
NOTA: No olvidar que lo olvidé...
Por un momento olvidé que ya no estaba.
Fui hasta su tumba, allí donde había enterrado a quien amaba, y con las uñas arañe la tierra, y bajo la lluvia quité la tapa, y tuve que tocar su cadáver descompuesto para darme cuenta, de que lo que murió sigue muerto.
No es fácil decir adiós, no debe, no puede serlo para quien amó, para quien compartió su alma más allá de leyes y moral. Que la vida injusta lo apartara de mí para siempre, es muerte, pero siempre supe que nunca lo dejé de amar. Tuve que comprobar aterrada cómo lo que un día fue hermoso hoy está podrido y bajo tierra, pero a veces tenemos que hacerlo, quizás es la única manera de llevarnos nuevamente a la realidad, por más dolorosa que ésta sea.
Alguien a quien amé más que a mi propia vida, se fue hace ya casi un año. Le odie y le amé a partes iguales, fue mi hogar, mi refugio, el sentido de mi existencia, pero el destino lo tenía dispuesto y un 12 de Octubre se me fue, para siempre.
En una estación de tren, dije adiós para siempre a un amor. Yo creo que ya estaba muerto cuando me marchaba, ahogada del dolor más terrible, seguí adelante y no miré atrás, tomé la decisión más importante de mi vida, y aun no se si fue la acertada.
Estuve mucho tiempo viviendo mucho y deprisa para no sentir, para creer que lo había olvidado, pero anoche no pude más, su fantasma se puso frente a mi y me miró a los ojos, y aun sabiendo que ya no estaba llamé a su teléfono. Un señor muy amable y entristecido me lo recordó nuevamente, el hombre al que yo amé ciegamente murió hace mucho tiempo, aunque su voz era tan parecida, por unos segundos sentí que estaba de nuevo en casa, entre sus brazos, pero solo fue una ilusión efímera, que curé con el espanto de ver mis manos hundidas en "lo muerto".
Tuve que bajar a las catacumbas, y tocar su carne comida por gusanos, y aun así sigo necesitándolo cada día.
Ya llegó el momento del luto, ése que evadí, creyéndolo todavía en vida. Ahora ya no hay nadie, ahora la soledad tiene más eco aún. ¿Pero quien sabe que suerte me deparará mañana?, ahora que él no está mi camino se hace innecesario y demasiado largo, pues con él nunca tuve que andar, volaba aventura tras aventura a la grupa de su caballo de acero.
Pero ese instante de mi vida ya pasó. Quedé viuda de amor, y por más vacío que esté mi mundo me parece una estupidez llenarlo con recuerdos de fantasmas del pasado, cosas que ya no están. Imágenes que ya sólo veo yo en mi cabeza, restos humanos que nunca debí sacar de su tumba. Muerto está el amor, muerta la ilusión y muerta la vida que pasó. Descansen en paz.
Pobre de mi, por necesitar un instante esos recuerdos para sostenerme en estos baches puñeteros de este camino que hoy recorro, aunque estoy segura que todos alguna vez hemos escarbado las tumbas de nuestros difuntos, intentando buscar una respuesta que nos ayude a entender el presente.
A veces necesitamos recordar el porqué estamos ahí, porque nuestra memoria hace jugarretas muy feas, y se nos olvida el dolor pasado, cuando nos visita el dolor presente...de tanto sufrir llegamos a sentir que nunca hemos sufrido, porque a los que se han ido para siempre, siempre los perdonamos, porque cualquier tiempo pasado fue mejor cuando el que tenemos ante nosotros se está agotando.
Doy gracias al señor que me dio la noticia.. Por mostrarme el camino de regreso a mi soledad. Gracias por su frialdad y su lejanía, olvidé que lo había olvidado todo. Olvidé que lo que atrás quedó nunca volverá. Tendré que anotarlo con fuego en mi corazón....
Fui hasta su tumba, allí donde había enterrado a quien amaba, y con las uñas arañe la tierra, y bajo la lluvia quité la tapa, y tuve que tocar su cadáver descompuesto para darme cuenta, de que lo que murió sigue muerto.
No es fácil decir adiós, no debe, no puede serlo para quien amó, para quien compartió su alma más allá de leyes y moral. Que la vida injusta lo apartara de mí para siempre, es muerte, pero siempre supe que nunca lo dejé de amar. Tuve que comprobar aterrada cómo lo que un día fue hermoso hoy está podrido y bajo tierra, pero a veces tenemos que hacerlo, quizás es la única manera de llevarnos nuevamente a la realidad, por más dolorosa que ésta sea.
Alguien a quien amé más que a mi propia vida, se fue hace ya casi un año. Le odie y le amé a partes iguales, fue mi hogar, mi refugio, el sentido de mi existencia, pero el destino lo tenía dispuesto y un 12 de Octubre se me fue, para siempre.
En una estación de tren, dije adiós para siempre a un amor. Yo creo que ya estaba muerto cuando me marchaba, ahogada del dolor más terrible, seguí adelante y no miré atrás, tomé la decisión más importante de mi vida, y aun no se si fue la acertada.
Estuve mucho tiempo viviendo mucho y deprisa para no sentir, para creer que lo había olvidado, pero anoche no pude más, su fantasma se puso frente a mi y me miró a los ojos, y aun sabiendo que ya no estaba llamé a su teléfono. Un señor muy amable y entristecido me lo recordó nuevamente, el hombre al que yo amé ciegamente murió hace mucho tiempo, aunque su voz era tan parecida, por unos segundos sentí que estaba de nuevo en casa, entre sus brazos, pero solo fue una ilusión efímera, que curé con el espanto de ver mis manos hundidas en "lo muerto".
Tuve que bajar a las catacumbas, y tocar su carne comida por gusanos, y aun así sigo necesitándolo cada día.
Ya llegó el momento del luto, ése que evadí, creyéndolo todavía en vida. Ahora ya no hay nadie, ahora la soledad tiene más eco aún. ¿Pero quien sabe que suerte me deparará mañana?, ahora que él no está mi camino se hace innecesario y demasiado largo, pues con él nunca tuve que andar, volaba aventura tras aventura a la grupa de su caballo de acero.
Pero ese instante de mi vida ya pasó. Quedé viuda de amor, y por más vacío que esté mi mundo me parece una estupidez llenarlo con recuerdos de fantasmas del pasado, cosas que ya no están. Imágenes que ya sólo veo yo en mi cabeza, restos humanos que nunca debí sacar de su tumba. Muerto está el amor, muerta la ilusión y muerta la vida que pasó. Descansen en paz.
Pobre de mi, por necesitar un instante esos recuerdos para sostenerme en estos baches puñeteros de este camino que hoy recorro, aunque estoy segura que todos alguna vez hemos escarbado las tumbas de nuestros difuntos, intentando buscar una respuesta que nos ayude a entender el presente.
A veces necesitamos recordar el porqué estamos ahí, porque nuestra memoria hace jugarretas muy feas, y se nos olvida el dolor pasado, cuando nos visita el dolor presente...de tanto sufrir llegamos a sentir que nunca hemos sufrido, porque a los que se han ido para siempre, siempre los perdonamos, porque cualquier tiempo pasado fue mejor cuando el que tenemos ante nosotros se está agotando.
Doy gracias al señor que me dio la noticia.. Por mostrarme el camino de regreso a mi soledad. Gracias por su frialdad y su lejanía, olvidé que lo había olvidado todo. Olvidé que lo que atrás quedó nunca volverá. Tendré que anotarlo con fuego en mi corazón....
"NO OLVIDAR QUE YA OLVIDÉ"
Etiquetas:
adiós amor,
amor enterrado,
amor muerto,
cuando el amor muere,
descanse en paz,
fantasmas del pasado,
la vida sigue,
perder un amor,
perdí el amor de mi vida,
recuerdos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

