Respira hondo. Mira a tu alrededor y fíjate bien en lo que está pasando en tu vida. ¿De verdad estas orgulloso de tu vida?, ¿de verdad estas tan bien?. No valen los "psi", o los "bueno... si", ni los "no pero...", o si o no, o estás muy bien o estás fingiendo. Lo digo porque hoy día parece que todo el mundo está genial, todo el mundo es feliz, se venden las sonrisas en facebook a cambio de"me gusta´s", ¿que pasa que nadie sufre ya?, ¿que nadie pasa malas rachas?, pues para mi que la gente está viviendo una pantomima y regodeándose en la inconsciencia para no ver el barro en el que están sentados. Gracias a Dios y así lo espero si que hay gente feliz, pero cuando miras facebook parece que toda la humanidad fuera feliz menos tu, pero no puedes admitirlo, da igual que estés pasando por un trágico momento o que te han echado del trabajo y tienes que pedirle dinero a tus padres, o simplemente no encuentras un bolso a juego con tus zapatos, siempre hay algo que te hace sentir mal, pero lo dejas guardado sobre capas y capas de "civerpost" que compartes en todas las redes, esas frases filosóficas que elogian el saber sonreír aunque te esté cayendo el cielo encima, o que afirman que "cuando estés triste siempre tendrás una mano que te ayude", o que "el amor verdadero está en las cosas sencillas y es lo más bello que podemos tener". Por favor, hace mucho que no decía ésto en el blog, pero ¡así no se hace!, déjame llorar en paz, déjame tener una vida aburrida, déjame que me pase horas viendo la tele y que no tenga ni para ir al cine, déjame estar sola y fea, déjame...
Cualquiera que salga un poco por la ciudad y observe se dará cuenta de que veas a quien veas, todo le va bien, te puede contar algún problema de salud, pero por lo demás su vida es una maravilla, y está o dando un paseo, o comprando algo, o saliendo del trabajo. Pasea, tiene dinero y trabajo, !claro¡, por eso esta persona se siente feliz, con eso y un móvil que lo recoge todo y lo publica, certificando que tiene una vida social de envidia, cualquier persona se siente hoy día feliz.
Lo malo es que eso no es ser feliz, eso es vivir en la fantasía, en la inocencia y la inconsciencia, un arma de doble filo, porque hay que compartir también nuestra vida interior en la intimidad real y física, ésa que parece que nos avergüenza tener, cómo mucho, nos permitimos expresar nuestra devoción religiosa si la hubiera, pero de los acontecimientos que pasan en lo más profundo de nuestro corazón no somos capaces de hablar. Hemos pasado del romanticismo en el que los sentimientos eran lo más importante a "Libertylándia", donde lo único que importa es lo que "#meestapasando.com", da igual que sea falso, efímero, da igual que no vuelva a ver a esta persona pero ahora me hago una foto con ella tomando una buena cena y lo publico y así todo el mundo sabe que mi vida es maravillosa. Nunca pensé que el niñaterío de los institutos donde los triunfadores eran los que vendían más su fama de poder, llegara a un nivel social en el que estamos implicados la mayoría de los adultos de este primer mundo, puede que haya sido la crisis, ya no vende la tristeza, ahora todos quieren reír, entretenerse, alegría, alegría....Es penoso que incluso tenga que venir Pixar a explicarnos con una película que la tristeza también es necesaria.
Pero no seré yo quien tire la primera piedra, yo también me he servido de las redes sociales y he publicado mis chulerías, y aun así a veces siento un vacío tremendo en el alma al no tener suficiente confianza con nadie como para decirle cuanto miedo me da envejecer, o cuanto me debilita la soledad, o cuanto daño me hacen aquellos que me olvidaron porque pasé de moda. Tonterías, que todos tenemos dentro pero que necesitamos contar, quien tenga la suerte de tener un amigo confidente al que expresarle sin reparo su penar pues le doy mi más sincera enhorabuena, pero para todos aquellos que aun estando rodeados de gente, sienten que nadie les comprendería, que sus secretos son oscuros porque les da miedo abrir su corazón, que sepan que están causando su propia muerte, la muerte de la realidad que no ven ,y la muerte de los sueños que no alcanzarán entretenidos en su escaparate, probablemente puedan vivir con su mentira años, décadas, pero un día verán que todo se borró cuando se borró su última tarjeta de memoria.
A todos nos ha pasado, quizás con otro tipo de redes sociales más arcaicas en las que me recuerdo a mi misma también siempre sonriendo y feliz, sin darme cuenta de que estaba interpretando un papel en un escenario, etapas en las que no anudé ningún cariño porque creí que estarían para siempre ahí, así que después de haber tenido cientos de amigos, fiestas, momentos entrañables e incluso amores, un día te miras al espejo y ves que no tenías nada, y tu sonrisa se serena, y te gustan más los ratitos que incluso no puedes ni comentar en facebook...y entonces lo tienes claro, respiras hondo y te preguntas: ¿Eres feliz? y lo sabes con claridad...SI.
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Mostrando entradas con la etiqueta facebook. Mostrar todas las entradas
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sábado, 1 de agosto de 2015
viernes, 10 de abril de 2015
¡Bienvenidos al siglo XXI!
Siempre me las he dado de hippy y bohemia, con personalidad para prescindir de la tecnología pero tengo que reconocer que estaba siendo muy falsa, porque la utilizo como la que más, de repente me recordaba yo misma a mi abuela que devolvía el saludo al señor del telediario, porque no comprendía la que entonces era última tecnología. Los de mi "quinta" estamos haciendo un esfuerzo extra humano por estar en la sociedad casi a la par que los chavales de veinte años que han nacido con un salto evolutivo que les hace saber como funciona una máquina sin leer las instrucciones de uso, es cierto, la juventud de hoy día saben "cosas", y ni ellos mismos saben porqué lo saben, pero lo que para ellos no tiene misterio sobre la nube y los aparatos, a partir de cierta edad y clase social, se convierte en una odisea, en la que si no entras no estas en el mundo y lo peor...no puedes ni buscar trabajo, ni coger cita para el médico.
El caso es que a las alturas que estamos de la historia, me veo un pelín enganchada a las redes sociales, donde sin querer encuentro un poco de calor, y abriendo mi corazón del todo, tengo que decir que gracias a internet, he contactado con amigas de mi infancia, de mi adolescencia, he hecho nuevos buenos amigos, he encontrado un sitio donde expresarme libremente, y sin darme cuenta me he creado una figura internauta que me resulta bastante agradable. Pero cierto es que no sería así si no fuera por las personas que me siguen, que me apoyan, que me quieren, personas leales e incondicionales a lo largo de mi vida: que me han acompañado desde que escribía redacciones en los recreos, o esas otras personas que me han conocido en esta etapa más serena de mi vida y se han convertido en imprescindibles en mi día a día.
Podría decir muchos nombres: Inmaculada, Yolanda, Margarita, Manuela, Carmen, Soledad, Maria, Juan...siempre olvidaría a alguien que en algún momento me ha enviado un wassap, un emoticono payaso, o ha puesto un "me gusta" en mi facebook, al otro lado de la fría y negra pantalla se ha encendido una luz de alguien que se ha acordado de mi, que ha sabido algo de mi y se alegra de mi alegría, o me acompaña si tengo un mal momento, consiguiendo que me sienta orgullosa de mi vida por haber tenido a mi lado a personas así.
Creo que ya tocaba un artículo de agradecimiento, las lecturas de mi blog van despacito pero siempre para arriba, y yo sigo trabajando por mejorar, por hacerlo mejor, por hacer feliz a la buena gente que busca cosas buenas en internet, y que disfruta de una bonita foto, de un pensamiento, o simplemente de un chiste, porque hay un movimiento desde nuestros dedos hasta el resto del mundo, el poder de la comunicación puede tener un final feliz, puede que sí que nos pongamos de acuerdo, tardaremos pero entre los niños mega-inteligentes y el parón frío que parte del mundo ha sufrido con la crisis, puede que las cosas empiecen a basarse más en la alegría y la comunicación viva y sincera, quizás la constante libertad de poder hablar con quien quieras casi en cualquier momento, esté haciendo que las palabras tomen una nueva dinámica y no se si me dará tiempo pero puede que algún día, yo lo devuelva los buenos días al señor de las noticias...y resulte que me escucha de verdad.
El caso es que a las alturas que estamos de la historia, me veo un pelín enganchada a las redes sociales, donde sin querer encuentro un poco de calor, y abriendo mi corazón del todo, tengo que decir que gracias a internet, he contactado con amigas de mi infancia, de mi adolescencia, he hecho nuevos buenos amigos, he encontrado un sitio donde expresarme libremente, y sin darme cuenta me he creado una figura internauta que me resulta bastante agradable. Pero cierto es que no sería así si no fuera por las personas que me siguen, que me apoyan, que me quieren, personas leales e incondicionales a lo largo de mi vida: que me han acompañado desde que escribía redacciones en los recreos, o esas otras personas que me han conocido en esta etapa más serena de mi vida y se han convertido en imprescindibles en mi día a día.
Podría decir muchos nombres: Inmaculada, Yolanda, Margarita, Manuela, Carmen, Soledad, Maria, Juan...siempre olvidaría a alguien que en algún momento me ha enviado un wassap, un emoticono payaso, o ha puesto un "me gusta" en mi facebook, al otro lado de la fría y negra pantalla se ha encendido una luz de alguien que se ha acordado de mi, que ha sabido algo de mi y se alegra de mi alegría, o me acompaña si tengo un mal momento, consiguiendo que me sienta orgullosa de mi vida por haber tenido a mi lado a personas así.
Creo que ya tocaba un artículo de agradecimiento, las lecturas de mi blog van despacito pero siempre para arriba, y yo sigo trabajando por mejorar, por hacerlo mejor, por hacer feliz a la buena gente que busca cosas buenas en internet, y que disfruta de una bonita foto, de un pensamiento, o simplemente de un chiste, porque hay un movimiento desde nuestros dedos hasta el resto del mundo, el poder de la comunicación puede tener un final feliz, puede que sí que nos pongamos de acuerdo, tardaremos pero entre los niños mega-inteligentes y el parón frío que parte del mundo ha sufrido con la crisis, puede que las cosas empiecen a basarse más en la alegría y la comunicación viva y sincera, quizás la constante libertad de poder hablar con quien quieras casi en cualquier momento, esté haciendo que las palabras tomen una nueva dinámica y no se si me dará tiempo pero puede que algún día, yo lo devuelva los buenos días al señor de las noticias...y resulte que me escucha de verdad.
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