domingo, 27 de marzo de 2016

¿SEGURO QUE NO ERES FELIZ?




Tengo la sensación de que en cualquier momento un rayo va a caer del cielo sobre mí y va a castigarme y compensar tanta felicidad e ingratitud.

Hace algún tiempo que mi vida empezó a ser mejor, poco a poco todo empezó a ir bien, pero como yo soy el melodrama en persona, me he empeñado cada día en ver lo que me ocurre con un prisma de desgracia que es totalmente falso.

No importa que no tenga problemas de deudas ni me falte nada importante, ni que mi familia esté sana y feliz, no parece importarme nada que empiece a tener  éxito en mis proyectos en los que trabajo como una mula gracias a una buena salud y una actitud positiva ante el trabajo que tampoco me falta, y si faltara algo también me ha visitado cupido y ando de gresca con él porque me ha robado el corazón y se lo ha dado a alguien que a primera vista parece hecho a mi medida. Oh¡ que desgraciada soy, Oh¡ que mal me ha tratado la vida...La verdad es que cada día me cuesta más mantener este sentir romántico-dramático que bebí de las páginas de Gustavo Adolfo Bécquer, y por el contrario cada vez tengo más energía para decir : SOY FELIZ, SOY FELIZ, SOY FELIZZZZZ¡¡¡¡¡....pero no lo digo.

Lo digo a medias...a ratos, me sigo quejando cómo si de verdad tuviera algún motivo, creo que es por el tema de llamar la atención, aunque ya no me quejo a mis padres cómo cuando era una niña, ahora me quejo con mi actitud ingrata y triste. Mi exigencia continua, sólo porque me salvé de las garras de la muerte me creo merecedora de sabiduría y el juicio de  que nada de lo que tengo merece la pena, porque ésto es un paseo, porque aquí no queda nada, y porque lo único que dejamos es nuestro recuerdo, de cómo hemos sido, qué hemos hecho por los demás, qué hicimos por nosotros mismos...pero ése conocimiento no debería hacerme más desgraciada si no más feliz, pues tengo un aprendizaje que dá sentido a todo, sin embargo a mi parece no servirme.

Todo está a falta de algo para la perfección, espero siempre algo más, todo lo que consigo parece caer a un pozo negro.

Voy a sufrir por los pobres del mundo porque he de sufrir por algo, por la deshumanización, por las guerras, porque no puedo volver el tiempo atrás, porque saber que soy feliz no me hace feliz...alguien me entiende?

Tanto tiempo estuve durmiendo en el suelo que ahora no puedo conciliar el sueño en una mullida cama, no sé expresarme de otra manera, no sé relacionarme de otra manera, pero aún así ya tengo algo ganado...sé que es un problema de percepción, y voy a empezar a cambiar mi forma de ver las cosas aunque sea lo último que haga...en éste caso es sólo una forma de hablar, pues pienso hacer muchas cosas.

Por lo pronto voy a agradecer a todas las personas que pasaron por mi vida y me hicieron daño, porque me hicieron más fuerte, me enseñaron a protegerme y a valorarme, y no sería la mujer que soy sin todos y cada uno de ellos.

En segundo lugar voy a dejar de tener miedo con el futuro, porque realmente es impredecible, y en tiempos de paz prepararé mi alma para los tiempos de discordia, reforzando la idea de que todo pasa, todo cambia, todo evoluciona, y lo hermoso de este paseo que es la vida es eso exactamente, ver cómo una oruga se convierte en mariposa, una flor en seco follaje y un agua estancada en el sitio donde puede empezar la vida...

Voy a recordar que nada de lo que poseo es mío, las cosas están momentáneamente a mi disposición, porque sería una insensata si pensara que algo de lo que tenga en mi poder me pertenece por el simple hecho de que haya luchado y trabajado por ello, ni siquiera nuestra existencia nos pertenece, es la gran vulnerabilidad de la humanidad, nuestra debilidad, que olvidamos por sabernos el único ser inteligente y desarrollado conocido hasta la fecha, aunque esa inteligencia nos lleve a nuestra propia destrucción.

Voy a irme lejos, voy a mirar mi vida desde muy afuera, desde donde me miran aquellos que me quieren de verdad todas las personas que me conocen me dicen lo afortunada que soy por mi fuerza, por mi inteligencia, por todo lo que soy capaz de lograr, pero yo no puedo verlo, desde aquí dentro la opinión es otra, así que voy a salir allí donde están todas esas personas que me quieren y voy a creer lo que me dicen y voy a intentar mirarme a través de sus ojos, aunque con cuidado de no prestar crédito a aquellos que vean en mí, alguien sin valía porque puestos a quedarme con una opinión voy a quedarme con la positiva y no con la de aquellos que puede que no vean la hermosura de un alma aunque se la pusieran por delante con una manzana en la boca.

¿Cual es la realidad entonces? Puede que hoy todo esté "bien", o puede que todo esté mal y tengan razón aquellos que se empeñan en que llore y sufra, pero ante la duda yo he decido que soy feliz, que sé lo que puede doler la vida, y cada noche en que antes de dormir sienta la necesidad de dar las gracias, cada uno de esos días en los que sienta que he hecho algo con mi vida por mi y por todos mis compañeros, o que el caótico azar me haya librado de una de tantas desgracias posibles será un día regalado, y está muy feo no aceptar los regalos, así que si tiene que caer un rayo, que caiga...pero seguro que me coge sonriendo, aunque sea lo último que haga...