Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de noviembre de 2015

CAMINO

Déjame que me siente un rato
aquí a la orilla del camino,
que si mirar por donde llegué me da nostalgia,
mirar lo que queda se me hace cansino.
Déjame este ratito a esta sombra cerca,
siéntate si quieres tu aquí conmigo,
que un instante lo disfrutemos callados,
no cambiano se mueve mi destino.
Me esperará,  tarde lo que tarde, 
me espera siempre ingrato o agradecido, 
por más que corra no voy a poder librarme
es el final del fin, castigado y divino.
Que las lágrimas que derramé sola
las cambie por momentos ya vividos,
en los que el pasado y el futuro duermen,
y el presente está en mis dedos cosido.

Que andar el camino es también no andar, 
volver atrás, parar, errar  y quedar perdido,
terminarlo sin ganas, sin razón y sin respuestas,
dejarlo para mañana, como yo, mi buen amigo.
de lo hablado no cuentes,
calla todo lo aprendido,
que siempre hay tiempo para llegar tarde,
ya vivo este instante, respiro y sigo...  

Sonia Silva 2014
Un descanso en el camino. Hoy me siento a pensar sobre un lecho de juguetes viejos ¿a qué puedo jugar ahora?. 

A mi ya no me traen nada los duendes de nadie, y reciclo mi vida una y otra vez con lo que me queda sano, con las manos agrietadas de manejar puntas que pinchan y filos imposibles para crear algo que me ayude a pasar el tiempo.

Espero, me entretengo en vanidades, bajo a donde viven los que sienten, me mezclo entre ellos, los miro, observo.

 Una vez viví allí en la ciudad de los fieles, pero mi usura me llevó a la soledad de mi montaña, soy un ermitaño agradecido a los años porque ellos me dan las herramientas para terminar esta etapa obligatoria.

Cada vez que bajo a ese mundo raro y caótico salgo malograda. Mis buenas intenciones me hacen creer que formo parte de él, vuelvo a confiar, a dar la penúltima oportunidad, y como siempre, vuelvo a despertar con la sensación de haberme descontrolado, he perdido en la ruleta  más emoción de la que llevaba encima, a las cartas toda mi dignidad y en las maquinitas la poca ilusión que con tanto esfuerzo había ahorrado.

La borrachera de vida ya no me hace olvidar que ese no es mi sitio.

Las luces, el ruido, puedo sentir la euforia de todo aquello que me rodea, intento perdonarme una y otra vez por mi ingratitud y al final huyo. Me vuelvo a mi zulo, encantada y ansiosa por sentir el confort de mi vida seca, fría y controlada, donde no ocurre nada que yo no desee, aunque la espera se hace tan inútil que duele más aun.

Así que vuelvo a tomar fuerzas y vuelto a intentarlo otra vez, y otra más, y otra...incansablemente doy a la vida la oportunidad de que me sorprenda, no necesariamente con el sueño de mi vida hecho realidad, me conformo con algo de compañía verdadera, alguien que quiera llegar hasta mí a  pesar del angosto camino. Alguien que tenga interés de verdad, que sienta la pasión que hace que todos nos movamos, esa pasión que me hace volver una y otra vez a donde sé que no hay nada para mí.

Pero nadie me ve, he conseguido estar en las vidas sin apenas ser detectada, soy un personaje que decora con su show las estancias, que divierte y agrada, pero del que nadie sabe nada. Nadie se pregunta quien me cuida, nadie sabe si lloro, no necesito a nadie, pues yo sola desprendo la energía de un gran olmo viejo. Y así bajo mi sombra el amor de otros despierta, los viajeros descansan, y las aves crían. 

No hay nada más para mi. Los días van pasando y pesando y aunque ya no debe quedar mucho, cada paso se me hace más duro, he escogido un camino tan verdadero que es triste, una lealtad tan fuerte que me convierte en bandera de ninguna parte. Puede que parezca que tengo elección pero estoy segura de que estoy en el sitio adecuado cuando me alejo de todo, sé lo que estoy haciendo con mi existencia aunque parezca que reniego de mi misma .

Hoy suelto cargas inventadas, ésto es lo que hay, tiempos de paciencia, tiempos de nada, silencios y vacíos, juguetes viejos con los que ya no puedo jugar a nada...y un camino, un eterno camino.








jueves, 29 de octubre de 2015

¿Qué hago con mi vida?

Hace unos días alguien sabio me dijo que vivir esperando la muerte es una pena, y estoy de acuerdo. Por eso me estoy dedicando a trabajar mi existencia, buscar la mejora constante, el esfuerzo para un futuro éxito, la constancia que nunca tuve para conseguir una vida estupenda. Cada día me levanto, me remango y me pregunto qué es lo que tengo que hacer para cambiar las cosas, al menos las cosas que se pueden cambiar.

Juraría aunque no pueda demostrarlo, que mi trayectoria en este último año ha sido una odisea titánica hasta llegar donde estoy, y eso que aun estoy de las últimas en la fila, pero veo cada día que mi esfuerzo es recompensado de alguna manera, sin embargo, ahora que todo va yendo mejor, y las cosas empiezan a rodar algo más rápido, a mi me entra una sensación extraña, ¿realmente esto es lo que quiero?
¿o sólo son pasatiempos mientras espero el final?. Durante mucho tiempo no tuve claro el porqué, ahora ni siquiera me lo pregunto, el motivo no importa, lo único que importa es lo que hacemos una vez estamos aquí.

Lo correcto, lo que puedes, lo que te apetece, lo que te permiten, lo que crees que te permiten...¿Que haces tú aquí?, ¿Que estás haciendo con tu vida?, suponiendo que esto sea una obligación y que sólo tenemos una. 

Yo hago todo lo que puedo, quiero, me permiten y me apetece...y sin embargo sigo mirando mi realidad insuficiente, no se me ocurre mirar atrás para ver todo lo que he conseguido y sentirme orgullosa, no, yo prefiero mirar hacia adelante y buscar nuevos retos que me arrastren hacia el futuro, probablemente porque mi presente sigue siendo un montón de escoria reciclada a la que le tengo cariño. Aun así me siento perdida en cada nueva esquina, cómo si estuviera esperando noticias del universo que me indicaran...pero el universo calla...y lo peor de todo es que yo sé porqué.

Ya me lo dijo todo, saberlo lo sé, pero como un niño al que su padre le ha negado un juguete, pregunto una y otra vez, a veces pataleo y a veces me canso, pero sigo esperando, pensando que pueda cambiar de opinión. ¿Saben lo que es el destino?


destino

 s. m.
  Finalidad que se da a una cosa: el destino de estas vacas es la producción lechera.
  Lugar adonde se dirige alguien o algo: el tren con destino a Madrid efectuará su salida dentro de diez minutos.
  Trabajo que realiza una persona o lugar en el que se desempeña: acaba de aprobar las oposiciones de magisterio y está esperando saber su destino.
  Situación a la que llega una persona de manera inevitable como consecuencia del encadenamiento de sucesos: por la manera que ha vivido, su destino era acabar solo.
  Fuerza supuesta y desconocida que determina lo que ha de ocurrir. hado, sino.

Ahora creo en el destino, porque el destino es también cada una de las cosas que nos suceden en el día a día, cada una con su importancia, y nos sucederán en el futuro. No quiero decir que el futuro esté escrito, pero sí es cierto que lo que sucede en nuestras vidas sucede, y lo que no sucede es porque no debía haber sucedido, no hay que buscar más explicación.

Está bien el preguntarse de vez en cuando qué es lo que estamos haciendo, trabajar para conseguir nuestras metas, hacer familia en vez de amigos y amigos en vez de conocidos, amar aunque no seamos amados de igual manera que si lo somos, y pasar el tiempo lo mejor posible, no esperando a la muerte pero tampoco creyendo que lo que hagamos es tan importante que nos salvará de ella, al fin y al cabo aquí estamos de paso, y cuando te preguntes por tu vida y te sientas angustiado y perdido, siéntate un instante a admirar el paisaje, porque...

A veces lo importante no es nuestro destino,
 si no el viaje que hacemos toda nuestra vida para llegar hasta él.